Enclavada en las orillas del Atlántico colonense, yace una hoy inocente instalación de Estados Unidos, que alguna vez albergó poderosos equipos de comunicaciones, capaces de registrar hasta conversaciones las telefónicas doblegando distancias colosales.
Considerada como un "sitio de defensa" militar en el Tratado del Canal de Panamá, "Isla Galeta" (que de isla no tiene mucho), es hoy un edificio flanqueado por una enorme cerca secundada por cables, que en realidad es una imponente antena con diferentes frecuencias.
Pero esa candidez que hoy irradian las estructuras de Galeta, guardan un misterioso pasado al que aún hoy difícilmente se accesará, en términos oficiales.
"¿Puede hablar de las operaciones clasificadas que ejecutaba la Marina?", se preguntó a un civil contratado por el Departamento de Defensa (DOD) para manejar las instalaciones, quien cortó diciendo: "Nunca nos dijeron". Nos han mantenido "al margen de mucha información", agregó en otro momento.
Uno de los misterios que quizás algún día habrá de saberse, apunta al registro efectuado con el equipo de comunicación en "Galeta", de una mortífera conversación entre Manuel Noriega y su subalterno, Papo Córdoba, cuando mencionaron la clave "perro rabioso", tras el secuestro de Hugo Spadafora.
UNA CANDIDA GALETA
En 1952 se estableció en "Punta Galeta" la Unidad de Comunicaciones No. 33 de la Fuerza Naval. Allí se construyó un "edificio de operaciones" y se instaló un sistema de antenas GRD-6 de rastreo de dirección, y en 1958 la estación fue designada para Actividad de Grupo de Seguridad de la Fuerza Naval EU.
En noviembre de 1968, la Estación adquirió la capacidad, bajo el proyecto "Bulleye" (Ojo de Toro) para computarizar por completo los sistemas y semi-automatizar las operaciones de rastreo de dirección de alta frecuencia. Para octubre de 1973, el personal consistía en 15 oficiales, 238 enlistados y 51 civiles.
"Era el comando más grande de la Fuerza Naval dentro de la Zona del Canal", dice una nota de prensa del Ejército Sur.
De acuerdo al contratista del Departamento de Defensa (DOD), Robert Franklin, ingeniero de Analytic Systems Engineering Corporation (ASEC), el 1 de junio de 1995, la Isla Galeta pasó de las Fuerzas Navales, a ésta compañía mencionada, bajo un contrato con el DOD.
Explicó que "la misión de ellos era completamente diferente a la de la Marina" de EU, pues lo que ejecutaban los militares en esas instalaciones, eran unas "operaciones clasificadas", tema vedado para la compañía que asumía el manejo de tal edificación. "No se permitía involucrarse en esa área", dijo.
Con el traspaso de 1995, ASEC emplazó su equipo y se convirtió en una restransmisora de la Guardia Costera, y en este sentido, su trabajo consistía en restransmitir mensajes de los guardacostas del Pacífico al Atlántico, y además, recibir mensajes de emergencias de buques de cualquier nacionalidad.
La ubicación de las instalaciones de Galeta es "muy buena". Esa es la impresión de Franklin, quien explica que se está estableciendo comunicación del Océano Atlántico al Pacífico, cosa que un buque no puede hacer, si no es con un satélite de por medio.
El mecanismo consiste en una señal que se envía al satélite. Este la rebota para poder ser enviada al otro océano, y aunque existe una tecnología incipiente que van en la dirección de hacerlo de buque a buque, actualmente este mecanismo no es posible.
La estructura de Galeta presenta una enorme especie de cerca, que es en realidad un conjunto de antenas formando un círculo de 200 yardas de diámetro. El alcance que pueden lograr se resume en la mitad de la distancia desde Panamá hacia el Japón (Pacífico), o hasta Europa (Atlántico).
La razón por la que se ubica esta antena en una forma de círculo de 360 grados es porque cada ángulo cubre una frecuencia determinada y de ésta manera la antena siempre sabe de qué dirección viene la frecuencia o señal enviada y por lo tanto es posible saber dónde se encuentra un determinado barco.
"ELEFANT CAGE"
ASEC, una compañía que trabaja en distintos sitios del mundo bajo la especialidad de comunicaciones electrónicas a satélites y sistemas de seguridad, ejecutó sus labores fundamentadas en un contrato con DOD, bajo el cual ellos se limitaban a "operar" las instalaciones cuyo funcionamiento era "automático".
Por ello, su representante se vio impedido de responder a preguntas ligadas con las "operaciones clasificadas" realizadas por la Marina. "No tengo idea, ellos nunca nos dijeron", respondió Robert Franklin, el contratista civil a quien el Ejército Sur designó para explicar a la prensa, aspectos de Isla Galeta.
En su conocida columna, fechada en 1988, el renombrado columnista Guillermo Sánchez Borbón, reveló que en la isla Galeta, con una extensión de 770 hectáreas hacia la costa del océano Atlántico, funcionaba desde hace tiempo la NSGC (Navy Security Group Command) de los Estados Unidos.
En el mencionado comando trabajaban a 242 militares y 17 civiles, que "integran lo que hoy día