La expresidenta del Partido Panameñista, Mireya Moscoso, desafió la línea del colectivo, y anunció que votará Sí en el referéndum por la ampliación del Canal.
El miedo se apoderó de los panameños, luego que amanecieran con la noticia de un extraño síndrome que, hasta el lunes, había causado la muerte a unas seis personas.
La cifra de muertes por la misteriosa enfermedad se multiplicó. En menos de 24 horas, aumentaron de 6 a 15 víctimas. La mayoría padecía de hipertensión o insuficiencia renal, y superaba los 60 años.
La incertidumbre por las 17 muertes provocadas por la extraña enfermedad trascendió fronteras, al punto que Costa Rica decretó un estado de alerta en la frontera con Panamá.
Mientras la cifra de muertes se incrementó a 18, el ministro de Salud, Camilo Alleyne, reveló que los estudios patológicos demostraron que los tejidos de riñón y nervioso presentan lesiones que sugieren efectos tóxicos.
Las autoridades ordenaron el retiro del antihipertensivo lisinopril normon, de las farmacias públicas y privadas, porque los últimos casos lo utilizaban en común.