La ineficacia de las políticas económicas aplicadas por las últimas administraciones gubernamentales, así como el hastío ciudadano por la impunidad, la corrupción y la creciente desconfianza en el sistema democrático, provocará en Panamá situaciones similares como las ocurridas en Venezuela, Ecuador o Perú.
Lo anterior fue esbozado por un grupo de empresarios, políticos, economistas e intelectuales, que participó en un conversatorio con el economista estadounidense Forrest Colburn, evento organizado por el Instituto Latinoamericano de Estudios Avanzados (ILDEA).
Durante su ponencia sobre la globalización y neoliberalismo, Colburn expuso las dudas, que en el ámbito de las distintas economías mundiales, está teniendo el nuevo orden económico, incluso dentro del mismo sector empresarial, que lo califica como impuesto, cruel y amenazante.
Según Colburn, esa insatisfacción ha ocasionado que muchas sociedades empiecen a considerar como poco viable los regímenes democráticos. Al referirse al caso panameño, el destacado profesor universitario y autor de diversas publicaciones económicas, expuso que el modelo económico de Panamá no está siendo efectivo, al no generar el nivel de crecimiento requerido para el desarrollo de la Nación.
Por su parte, el ex candidato presidencial Eduardo Vallarino, quien participó en calidad de oyente, criticó el ostracismo y las ideas que cuestionan la globalización, al tiempo que agregó que las políticas económicas que son aplicadas en Panamá deben surgir de la realidad del país y no ser producto de paquetes importados.
Dijo que el debate de las ideas económicas debe ser abierto y tolerante, no rechazado o discriminado. Sostuvo que el desarrollo económico no debe impulsarse como tal, sino como desarrollo humano.
En cuanto al cuestionamiento de que el Estado invierte mucho más recursos en la educación oficial y no se observan los resultados esperados, Guizado destacó que esas cifras no son tan ciertas, porque sólo el 62% del presupuesto que se destina para el sector va destinado realmente para educación.
Explicó que el presupuesto de educación tiene que ser repartido entre las cuatro universidades estatales, el Instituto Nacional de Cultura (INAC), Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP) y el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU).
Manisfestó que ese 62 por ciento que va para educación, la gran parte de gasta en pago de planilla al personal y es muy poco la cantidad de dinero que se destinan para inversiones.
Con respecto a los señalamientos de los padres de familia en el sentido de que las fallas en la educación oficial se dan por la falta de supervisión en los planes de estudios, Guizado reconoció esa falla en el sistema educativo.
El funcionario apuntó que los directores de escuelas encargados de la supervisión local en las escuelas tienen que desempeñar funciones administrativas relativas a los dineros provenientes de la Ley 13.
Expresó que en Diálogo Nacional por la Educación existe una propuesta para crear la figura de un subdirector técnico-docente en las escuelas de pre media y media, que se encargara de la supervisión de los educadores, así como un subdirector administrativo para que maneje los dineros relativos a la Ley 13 y un rector general que supervisará la disciplina en el plantel.
Guizado destacó que la legislación actual tiene funciones muy limitadas para el subdirector del plantel por lo que hay que ampliarlas para que puedan participar en otras actividades y garantizar la supervisión eficiente del sistema.