Debido a la reversión del Canal de Panamá a manos panameñas, una serie de cambios que aseguren un proceso de transición confiable se llevan a cabo en la maquinaria de la bien conocida obra de ingeniería más grande del mundo, según informaron fuentes de la agencia canalera.
Como parte del proceso de modernización del equipo del Canal se aumentará el número de locomotoras que funcionan actualmente en el canal.
Las locomotoras de las esclusas asisten a los buques que transitan para la ruta acuática, remolcan, frenan y mantienen al buque en la posición correcta con relación a las estructuras de las esclusas.
Para asistir a los buques, las locomotoras se mueven por medio de rieles de remolque ubicados en los muros de la esclusa, que van de un extremo a otro de la misma, por lo que tienen que subir pendientes inclinadas y maniobrar sobre curvas verticales y horizontales.
Las primera locomotoras o "mulas" como se les llamó originalmente, fueron construidas por la Compañía General Electric, pesaban 43 toneladas y podían halar 25 mil libras a una velocidad de remolque de hasta 2 millas por hora. Su velocidad de retorno era de un máximo de 5 millas por hora.
Las actuales locomotoras Mitsubishi, construidas en 1965 pesan 55 toneladas halan hasta 70 mil libras y usan dos molinetes. Su velocidad máxima de remolque es de 3 millas por hora y la velocidad de retorno es de 9 millas por hora.
Debido al aumento continuo del tráfico, la flota ha crecido de 40 a 82 unidades desde que el Canal abrió, se tiene programado aumentar la flota a 108 locomotoras para el año 2002 cuando la capacidad del Canal aumente sustancialmente con la terminación del proyecto de ensanche del Corte Culebra, el costo del proyecto se ha estimado en 93.7 millones de balboas.