El Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO) solicitó al Defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, gestionar un acercamiento con el Ejecutivo y buscar alternativas para mejorar la precaria situación socioeconómica de la provincia.
Ante la falta de respuestas concretas, MODESCO pidió, en un comunicado, al Defensor del Pueblo su mediación para dialogar con la presidenta Mireya Moscoso y plantearle el descontento que existe entre los colonenses.
Según la nota, que lleva la firma de los dirigentes Fabio Alvey y Nemecio Leal, ya han transcurrido seis meses desde que el Ejecutivo creó la Comisión Presidencial, la cual estaría encargada de gestionar y obtener los fondos para los proyectos sociales de la provincia de Colón, sin que hasta el momento se haya visto un avance concreto en esta dirección.
Para MODESCO la Comisión no ha llenado las expectativas, ausentándose al diálogo y distrayéndose en contiendas políticas. Resaltan la ausencia de una coordinación de parte de las autoridades locales, encargadas de poner en práctica proyectos que mejoren la economía de la zona atlántica.
Los dirigentes de MODESCO advirtieron que " la paz de la provincia depende de actitudes de buena voluntad y no de demagogia y dilataciones".
Por su parte el Defensor del Pueblo ya inició los trámites para hacer efectiva la audiencia entre el Ejecutivo y los dirigentes del movimiento, para contribuir con la paz y tranquilidad de la provincia y proteger los derechos humanos de los colonenses.
Grimaldo advirtió la necesidad de corregir los hábitos alimenticios y la poca actividad física a tiempo, pues las complicaciones son mayores en la adolescencia. Estimó que el 50% de los niños obesos lo serán también en la adolescencia y cuando sean adultos.
Hay niños que llegan a la consulta a los 7 años con peso normal, pero se pierden y regresan a los 14 con 100 libras de más. Esto es sencillamente falta de supervisión en la dieta y la actividad física, tanto médica como familiar, sostuvo Grimaldo.
A infantes menores de dos años se le ve muy linda la grasa, pero para el niño que está en la escuela no es ninguna gracia estar gordo, comentó Grimaldo.
Es que los mismos padres tratan de que el niño esté gordo desde chico, y cuando lo ven flaco, preguntan qué podemos hacer para engordarlo. A menos que un pediatra pruebe que hay una desnutrición, es mejor que se quede flaco y sano, anotó la médico nutricionista.
La obesidad también produce complicaciones psicológicas para los menores de edad, específicamente para los adolescentes. Un estudio del Departamento de Nutrición Pediátrica de la Universidad de Medicina de New Jersey indica que en niños entre 9 y 10 años de edad, los grados de autoestima escolar y global no presentaban diferencias entre los obesos y no obesos.
Pero los mismos niños obesos entrevistados antes, cuando tenían entre 13 y 14 años observaban niveles significativamente bajos de autoestima, tanto en chicos como en chicas.
La conclusión a la que llegan los científicos de la Universidad de New Jersey, es que los niños obesos con disminución en los niveles de autoestima demostraban valores significativamente altos de tristeza, soledad y nerviosismo; y existía mayor probabilidad en los comportamientos de riesgo tales como fumar y consumir alcohol.
Hay que evitar que los niños obesos se conviertan en adolescentes y adultos obesos, y la razón es sencilla: "Los estudios dicen que mientras más gordo eres, más rápido mueres... y mientras más flaco, más duras", concluyó la médico nutricionista.
Cuando empezó la pelea de los cafés porque dejaban entrar café al país, yo me fui a discutir al ministerio (me reservo el nombre del ministro, por desgracia era íntimo amigo mío). Honduras le daba 17 centavos al cosechador de una lata de café, y nosotros pagábamos en Panamá, un dólar. 20 latas hacen un quintal de café. O sea, me llevaba una ventaja de 20 dólares en el quintal de café en el mercado. Honduras podía jugar con el precio del café y venderlo al precio que le daba la gana, pero nadie hacía nada.
Café Durán está celebrando casi con el primer centenario de la República de Panamá. ¿Qué reflexiones le suscita esa coincidencia y qué proyecciones vislumbra de cara al futuro? Nosotros ya estamos viendo que no podemos vivir. Cuando éramos diez, vivíamos de eso. Pero ahora que vamos a ser mil no podemos vivir todos de eso. Tenemos que ir a buscar mercado fuera del país. Preparándonos para eso, estamos cambiando el paquete, estamos introduciendo cosas adicionales. Hemos comprado lo mejor que hay en maquinaria para el tueste de café y ya tenemos más o menos visto dos o tres mercados . Hemos hecho los contactos y ojalá resulte. Son países que no producen café, así que tenemos esa ventaja para poder entrar. No podemos ir a Costa Rica porque sería perder el tiempo.
¿Cuántas generaciones de la familia Durán han pasado por Café Durán? Ahora está la quinta generación ya está trabajando. Yo soy el más viejo de la tercera generación. Y está la cuarta que es mi hijo.
Ud. fue legislador en su época de político. ¿Qué nos puede contar de su ingreso a la política? Lorenzo Romagosa estuvo 20 años trabajando en instituciones cívicas. Fui presidente de La Salle, de la Federación de Colegios Católicos, en fin, me sobraban las presidencias. Debido, pues, a esa trayectoria de ayudas, me metí en la política. Fui exitoso. Corrí dos veces como legislador del Partido Republicano. También fui presidente del Partido Republicano. Pero en la última elección en que corrió no me fue bien.
Después vino la inscripción del partido otra vez, y yo como presidente del partido traté de inscribirlo, pero no conseguí la cantidad de militantes que se requería. Debido a eso fui a ver las grandes personas del partido y les dije: señores hasta aquí llegué yo. Más nunca me meto en política. Han venido todos los partidos a verme, en los años sesenta y pico. Pero yo les dije que no.
Ud. fue amigo del Presidente Marcos Robles. ¿ Tiene alguna anécdota con él? Tengo un recuerdo muy bueno del Presidente Robles. Me apreciaba mucho. Le contaré una anécdota: yo tengo una firma muy rápida, para cheques en la época en que las planillas se firmaban a mano, cheque tras cheque, y perdí la firma. Un día llevamos una ley a la presidencia de la República y el presidente Robles me dijo: Lorenzo, voy a dejar que tú firmes primero que el presidente de la República y que la firmes en mi silla. Cuando vio mi firma rápida, me dice: " no...no... pon tu nombre". Pero se portó muy bien.
Una última pregunta, don Lorenzo: En su opinión, cuál era mejor, la política de antes o la de hoy? La política de antes, era más sana. Yo estoy viendo que ahora las cosas se enredan tontamente muchas veces. Me parece que hay soluciones para los problemas, pero le van tirando candela al fuego. Gracias a Dios, todavía tenemos el mejor país del mundo.