Un lote baldío es el dolor de cabeza de los residentes de La Boca, en Ancón, quienes temen que el herbazal que ha crecido contenga criaderos de mosquitos transmisores del dengue y albergue cualquier otra alimaña.
Por otro lado, dicho lote también mantiene a los residentes incómodos debido a que el propietario solicitó a la Junta Técnica de Planificación Urbana, que se le concediera permiso para desarrollarlo comercialmente, lo que alarmó a los residentes, quienes repudian tal petición.
Comunidad.
Roberto Bruno, presidente de la Asociación de Residentes de La Boca, señaló a Panamá América, que el terreno tiene más de un año que no se limpia, por lo que la hierba está alta.
"Hace un año limpiaron el lote y nunca recogieron la basura y sobre ella, ha vuelto a crecer el herbazal más y más", acotó.
Además, los residentes han recogido firmas y enviado notas a las instancias respectivas para que no se de el cambio de zonificación ya que toda esta área es residencial", declaró Bruno.
Rechazo.
No obstante, Felipe Ariel Rodríguez, quien forma parte de la Junta de Planificación Municipal, indicó que este organismo es un ente consultivo y no tiene ingerencia ni autoridad para aprobar o conceder permisos.
"En el caso del lote de La Boca recuerdo que solicitaron cambio de uso de suelo de baja a comercial alta y la Junta negó y rechazó la solicitud".
Quien emite una resolución final es la autoridad urbanística, que en este caso "es el Ministerio de Vivienda", puntualizó Rodríguez.
Según Eliecer Barsallo, jefe de corregidores, el corregidor debe actuar de inmediato, ordenar la limpieza al propietario, colocarle una multa o de otro modo ornato limpia el lote y le pasa el cobro y la multa al dueño del terreno.
"Debo conocer el caso y tomaré las medidas necesarias" indicó Barsallo.
Mientras tanto los moradores cercanos al terreno siguen viviendo preocupados por su salud.