DESDE LAS 12 de la noche de este viernes, los molineros no comprarán arroz a los productores locales, como una medida de protesta por las acusaciones que se les hace de empacar y vender un grano de mala calidad.
La medida surge cuando aún falta por cosechar el 60% de las 59,635 hectáreas sembradas este año.
Los molineros alegan que esto no los afectará, pues mantienen en sus bodegas 2 millones de quintales que durarán para un abastecimiento de dos meses.
El molinero Alberto Martinelli informó que este grano "se encuentra en nuestros silos y bodegas", por lo que no se afectará al consumidor.
La decisión de no comprar arroz nacional fue aprobada ayer por 60 representantes de molinos y piladoras.
En estos momentos, los molineros compran a los productores el arroz en campo a B/.17 el quintal.
Para el presidente de la Asociación de Productores de Chiriquí (APACH), Alexander Aráuz, los molineros están llevando este caso "a los extremos".
Como medida para contrarrestar esta situación, manifestó que será mañana viernes, cuando los productores decidirán qué hacer.
Araúz agregó que "la calidad del arroz que se le vende a los molineros es buena, y la prueba es que ellos mismos anteriormente lo decían".
Ante este señalamiento, Martinelli, quien preside la Asociación Nacional de Molineros (ANALMO), reconoció que los molineros "no estamos cumpliendo con la calidad exigida en el grano, por la culpa de los productores".
Esta semana la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia detectó que 46 marcas que se venden localmente no cumplen con la calidad declarada en sus etiquetas.
Entre estos se encontraron las marcas "El Pastor" y "La Pailita", que supuestamente no son aptas para el consumo humano.
"No tienen ningún nutriente", dijo una fuente de la citada institución.
Sin embargo, el productor y molinero Fernando Anguizola, representante de "La Pailita", dijo ayer en un programa televisivo que este arroz "no ha matado a nadie".
Guillermo Salazar, ministro de Desarrollo Agropecuario, se limitó a decir que el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) tiene la infraestructura para almacenar el arroz que los productores no lleguen a comercializar.
Curiosamente, Salazar desconocía la medida adoptada por los molineros, hasta que fue advertido por Panamá América.
El arroz que los molineros no compren debe ser adquirido por el IMA para que lo venda a 30 centavos, sugirió Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores.