La población panameña está creciendo y probablemente se triplicará en los próximos 50 años por lo que la Autoridad de Canal de Panamá (ACP) se encuentra monitoreando las reservas hídricas cercanas al área metropolitana a fin de asegurar el futuro de todos los panameños, señaló el ingeniero Carlos Vargas, gerente de Meteorología e Hidrología de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
El funcionario de la ACP señaló que cada día aumenta la demanda lo que ha llevado en los últimos años a reducir los derrames de agua. Además, la cantidad que se utiliza para el paso de barcos es elevada ya que cada buque de los cerca de 40 que transitan diariamente por la vía consumen 58 millones de galones.
Vargas explicó que la ACP por mandato legal está obligada a suplir agua a las potabilizadoras para el consumo humano, municipal e industrial en el área metropolitana.
Reveló que actualmente se están culminando estudios sobre la disponibilidad de agua en las cuencas, pero lo que se ha identificado hasta este momento es que hay agua para el consumo humano de las ciudades de Panamá y Colón en la cuenca del Río Chagres y adyacentes que bien podrían utilizarse para estas necesidades.
La cuenca hidrográfica del río Chagres provee agua dulce para el funcionamiento del Canal de Panamá, los esclusajes, las plantas potabilizadoras del IDAAN y de la ACP en los lagos Gatún y Madeen, para el uso humano municipal en toda la ciudad de Panamá, Colón y alrededores y en la generación de energía eléctrica. Además, cuando hay excesos es necesario hacer derrames preventivos de control de inundaciones a través de las esclusas.
Vargas fue invitado por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) para exponer sobre la utilización de los recursos hídricos en la cuenca hidrográfica del Canal con motivo de celebrarse durante este mes el Día Interamericano del Agua.
Al respecto, Pedro Correa, gerente de publicidad de la Caja de Ahorros, aseguró que en su caso particular arrancaron con 23 escuelas para el 2000, todas en la provincia de Veraguas por su alto índice de desnutrición.
Se les conoce como "los Huertos de Zambo". Su objetivo, al igual que el resto, es integrar a estudiantes, padres de familia y educadores de comunidades de pobreza y pobreza extrema para que participen en el fomento del ahorro escolar y la producción alimentaria.
La Caja de Ahorros aporta un banco de herramientas con un valor aproximado de B/.700 por escuela y se brindan facilidades de asesoría para el ahorro.
Sólo para el 2000, las 23 escuelas produjeron 30 mil libras de alimento; en el 2001, 75 planteles rindieron 80 mil libras de alimento y en el 2002, 94 tuvieron frutos por el orden de 150 mil libras de alimento. Este año 103 rendirán un estimado de 180 mil libras. Y todo eso "se consume en el comedor escolar".
Allá, en los huertos, ya se sabe sembrar, se aprendió a cosechar y se lucha porque no se decaiga, hasta en mantener los ánimos se trabaja. Alimento, unión familiar y desarrollo, así lo resume González.