Santa Marta, Nueva Libia, Rogelio Sinán, el Vallecito son algunos de los lugares donde se realizan excavaciones para la instalación de tuberías y de conexiones domiciliarias que han avanzado en un 25%.
Tal como explicó a Panamá América el ingeniero Juan Antonio Ducruet, coordinador general del proyecto por parte del Ministerio de Salud (MINSA), la obra se divide en etapas que se componen de fases y en cada una de éstas, los trabajos demoran alrededor de 24 meses.
Actualmente ya tienen refrendado los contratos para iniciar la construcción de las principales colectoras que estarán localizadas en los ríos Matías Henández, Espavé y Palomo, en Juan Díaz, así como en Río Abajo, en el área de Monte Oscuro.
Ducruet manifestó que las colectoras estarán paralelas a los ríos para que el agua, en lugar de caer a estos afluentes, desemboque a otra tubería más grande localizada frente al mar para finalmente llegar por gravedad a la plata de tratamiento de las aguas residuales que ocupará un área de 34 hectáreas de terreno en Juan Díaz.
Con esto se cubre los principales ríos, pero queda pendiente la licitación de la colectora del río Curundú.
Tanto la instalación del sistema de alcantarillado como la construcción de las colectoras están comprendidas en la primera fase del proyecto que se desarrolla con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Los trabajos están a cargo de COPYSA.
La segunda fase incluye la construcción del sistema interceptor y la planta de tratamiento de aguas residuales que se desarrollarán con l colaboración del gobierno japonés. Actualmente el préstamo de este banco esá por aprobarse.
Luego se iniciará el proceso de licitación para escoger a la empresa encargada de la obra. El sistema interceptor estará paralelo a la costa e iniciará en el Casco Antiguo, desde el viejo mercado público hasta llegar a Juan Díaz, donde estará la planta de tratamiento que costara aproximadamente B/. 100 millones.
En lo que se refiere al sistema interceptor, Ducruet indicó que un segmento de éste, en avenida Balboa, está incorporado al proyecto de Cinta Costera que se discute actualmente.
Estudios confirman que la bahía de Panamá es uno de los sitios más contaminados de Latinoamérica.
Cerca de ésta, probablemente para el 2009, estarán ubicados algunos de los más altos edificios que rozarán los 100 pisos.
En la avenida Balboa se observarán en unos tres años estructuras como el "Ice Tower", con 104 pisos y 381 metros de altura; entre otros inmuebles de exclusivos apartamentos residenciales, hotel, centros comerciales y novedosos restaurantes.
En el "Foro Panamá 500" que se realizó recientemente en la ciudad de Panamá se reunieron arquitectos, ingenieros y planificadores del mundo con el objetivo de tratar temas como el saneamiento de la bahía de Panamá.
Y es que a diferencia de Panamá, en Japón muchas son las medidas que ha ejecutado este país para reducir los niveles de contaminación.
Cuando la nación asiática tomó conciencia del daño ocasionado a la bahía de Tokyo y del grave problema en materia de basura, se inició un programa de reciclaje de los desechos y la instalación de plantas de tratamiento, hace más de 40 años.
En Japón no se observan desperdicios en las calles porque sus ciudadanos siguen un estricto control de los desechos.
Mientras, algunos especialistas y autoridades coinciden en que nuestro país todavía no se ha tomado conciencia por lo que muchas personas continúan depositando basura en los ríos, quebras y playas.
En lo que corresponde al área revertida, los trabajos se realizan con la ACP, que está desarrollando una colectora desde Paraíso hasta Amador.
El primer proyecto que se realiza con el financiamiento del BID suma B/.50 millones.
Se ha advertido que cuando cambie el sistema de alcantarillado, los panameños tendrán que asumir parte del costo.