Con un categórico “basta a la violencia” y un llamado a los gobernantes, gobernados, católicos y sociedad en general a ser más activos en la lucha contra este flagelo, monseñor José Domingo Ulloa comenzó ayer de manera formal su gestión al frente de la Arquidiócesis de Panamá.
En una ceremonia religiosa en la Plaza de la Catedral, que inició el embajador del Vaticano en Panamá, monseñor Andrés Carrascosa Coso, el nuevo arzobispo hizo un llamado a iniciar una jornada contra la violencia.
Frente a los presidentes de los tres órganos del Estado panameño, monseñor Ulloa dijo que no sólo cuenten con su comprensión, sino con su compromiso a colaborar en lo que sea posible para fortalecer una cultura de la paz como camino para combatir la violencia.
Recalcó el llamado a los católicos a ser más participativos. “No tengan miedo”, no se puede “seguir viviendo detrás de los barrotes”.
Abogó por un Panamá “más humano y con un rostro más solidario” con una mejor distribución de la riqueza, un mejor sistema de salud, una mejor educación.
Hizo énfasis en que se haga un esfuerzo por un transporte más eficiente para los panameño..
Una de las primeras en reaccionar fue la de la ministra de Educación, Lucy Molinar, quien indicó que Ulloa será el puente para propiciar el diálogo entre todas las partes y lograr que una buena educación llegue a todos.
Dijo que no será difícil, porque está demostrado que son "algunos grupitos" los que se empeñan en seguir amenazando y postergando lo que es necesario.
Calor humano.Lo que pareciera un presagio de una gestión más cerca del pueblo, Monseñor rompió el protocolo e incluso bromeó durante la ceremonia: “No tengamos miedo a la lluvia es una bendición de Dios que nos permitió usar los paraguas”.
El viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, sostuvo que el nuevo Arzobispo nos llama a la reflexión. "Fue una homilía con un corte social, donde se hizo el llamado a que los trabajadores puedan tener un trabajo y justo, nos unimos como cristianos a ese llamado y trabajaremos para que eso sea una realidad".
El Arzobispo pidió también porque la sociedad “escuche a los jóvenes y les responda como ellos se merecen”.
También pidió por los sacerdotes para que vivan una vida de verdadera entrega a la eucaristía y al servicio de Dios para lo cual. les ofreció todo su apoyo como nuevo pastor de la Iglesia Católica panameña.