El exjefe de la desaparecida Guardia Nacional, Rubén Darío Paredes, advirtió que algunas de las personas que se han mencionado para integrar la Comisión de la Verdad, han exteriorizado sentimientos e inclinación contraria a los militares, lo que podría empañar la función de la misma.
Paredes indicó que reconoce la personalidad de Monseñor José Dimas Cedeño, pero advirtió que como máximo jerarca de la Iglesia Católica debe abstenerse de participar en la comisión y reservarse como última opción.
Luego de poner en duda la imparcialidad de algunas de las personas que se mencionan, el general retirado precisó que "hay miles de panameños y panameñas" con mucha dignidad, por lo que no entiende que "siempre pensamos en las mismas personas".
Paredes dijo que esta es una muestra de que el "afán político traiciona el sentimiento o las buenas intenciones" de quienes tienen que designar a las personas en una comisión como ésta.
Igualmente indicó que como ciudadano le preocupa la expectativa que se ha levantado en el país, de que esta comisión investigue lo sucedido con estos panameños cuyos restos aparecieron en el antiguo cuartel de Los Pumas.
Frente a este hecho, señaló que la expectativa aumenta porque a su juicio será muy difícil que la Comisión de la Verdad pueda identificar a los verdaderos culpables intelectuales y materiales, porque esa tarea por Constitución le corresponde al Ministerio Público.
Alertó que si esta comisión no se coordina como un brazo auxiliar del Ministerio Público, se corre el riesgo de diluir el esfuerzo y al final puede quedar en nada, lo que sería una desilusión nacional.
En otro aspecto señaló que la participación de Monseñor Cedeño es una señal de imparcialidad de la comisión, sin embargo señaló que debe reservarse como una última instancia en caso que la tranquilidad social se enrarezca producto de las investigaciones.
Paredes dijo estar convencido que la Comisión de la Verdad se va a politizar, no por sus integrantes, sino porque el ambiente nacional tiende hacia ese punto.