Residentes de Ancón, amarrándose con sogas a los árboles y palmas, impidieron ayer que colaboradores de la empresa Constructora Corcione & Asociados (CCA) levantaran una cerca en el área del proyecto de construcción de un edificio de 300 estacionamientos para usuarios del Órgano Judicial.
Los manifestantes se oponen a que se derriben cerca de 40 árboles que existen en el área donde se prevé realizar la obra.
La empresa CCA dejó claro, en un comunicado, que están abiertos al diálogo, respetando las opiniones, pero siendo coherentes con la obligación como contratista, entendiendo que el Órgano Judicial es el dueño del proyecto y es el que al final decide si se cambia de lugar.
La protesta finalizó con la llegada de un notario que certificó que se intentó empezar la obra, que tiene un estudio de impacto ambiental aprobado.