La Defensoría del Pueblo admitió una queja de los moradores del sector de Diablo, en el corregimiento de Ancón, debido a los intensos movimientos de tierra, producto de los trabajos de ampliación del Puerto de Balboa que realiza la empresa Panama Ports Company.
Los residentes alegan que desde que iniciaron los trabajos de remoción de tierras en el área, no solo han visto afectados su bienestar, paz y tranquilidad, sino al medio ambiente por la obstrucción de los manglares.
La queja, que fue presentada por el representante Joaquín Vásquez, está basada en que la empresa está efectuando los trabajos sin considerar varios aspectos legales, entre ellos, que el área está dentro de una zona residencial de baja densidad.
Dentro de las gestiones a realizar, la Defensoría del Pueblo solicitará informes a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Ministerio de Salud (MINSA), la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP) y la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), para conocer si la empresa ha incurrido en las faltas descritas por los moradores.