La morosidad por los servicios funerarios del Municipio de Panamá subió este año a B/ 615 mil, según las cifras que se manejan en la entidad.
El año pasado, la suma era de B/ 492 mil, lo que indica que, en un año, aumentó B/ 123 mil.
Ricardo Farrugia, jefe del Departamento de Servicios Funerarios, explicó que la deuda es generada por el alquiler de las fosas o bóvedas y por los servicios de mantenimiento que deben pagar los deudos.
La tasa de mantenimiento presenta una morosidad de B/357 mil 759, mientras que la de arrendamiento es de B/242 mil 883.
Farrugia manifestó que el primer impuesto es más difícil de cobrar porque los terrenos ya han sido comprados por los contribuyentes.
En el cementerio de Corozal es donde se da la mayor cantidad de morosidad por arrendamiento, alcanzando los B/ 121 mil.
El Municipio de Panamá administra 13 cementerios: Corozal, Concepción, Pueblo Nuevo, Juan Díaz, Pacora, Utivé, Chilibre y Alcade Díaz, Amador (se subdivide en cinco camposantos), la mayoría de estos, de 60 años de antigüedad.
No hay espacio.
Lo único que va a garantizar que hayan fosas y bóvedas en estos cementerios es que exhumen los restos de los difuntos, cuyas familias no pagan su impuesto.
Exhuman restos.
Alrededor de 555 restos fueron exhumados desde el 2009 a la fecha por esta causa.
Sólo en terrenos privados se deben más de B/ 250 mil, porque no pagan los respectivos impuestos al Municipio.
De acuerdo con el administrador del cementerio Amador, Casiano Pinzón, la morosidad cada día incrementa porque los usuarios no pagan sus cuotas.
Explicó que los propietarios de terrenos únicamente deben pagar una cuota B/10 anuales, por mantenimiento y no cumplen con ella.
Los restos que caen en morosidad, después de mes y medio, son exhumados y colocados en un lugar denominado “guardarrestos” y luego, en 30 días, sí nadie los reclama, son enterrados en una fosa común.