EL AÑO pasado, la comarca Ngöbe Buglé registró el índice más alto de mortalidad materna, con 4.7 por cada mil nacidos vivos, seguido de la comarca Emberá, con 4.3; Darién, con 2.8 y Kuna Yala, con 2.1.
Por ello, el Ministerio de Salud enfocará todos sus esfuerzos en las zonas indígenas y rurales, a fin de reducir en 3
4 partes la tasa de mortalidad materna al año 2015.
Actualmente, corregimientos como Narganá, Tubualá, Tocumen, Pedregal, Changuinola y Las Cumbres, son los que más muertes maternas registran en el país.
Entre las principales causas figuran la hemorragia, infección, preclampsia y parto obstruido, así como el aborto inducido ilegal. Todos estos males, con una atención oportuna y adecuada, pueden contrarrestarse.
Tanto la morbilidad como la mortalidad materna son un problema de salud pública, no sólo por su impacto familiar, social y económico, sino porque indican las condiciones y grado de desarrollo en la salud y el nivel socioeconómico de un país.
Cabe destacar que este plan estratégico, que abarcará de 2006 a 2009, vigilará estos indicadores y permitirá determinar y evaluar los factores de riesgo, ya que muchas de estas muertes son prevenibles.
Además se garantizará el acceso a la atención integral.
En algunos países, las enfermedades endémicas como el paludismo, la hepatitis y el SIDA contribuyen a una proporción notable de la mortalidad materna.
La justicia social y la reducción de la pobreza para resolver las inequidades en materia de salud, el pleno respeto, protección y cumplimiento de los derechos humanos de las personas, son algunas de las acciones que redundan en la salud materno infantil.
Mortalidad materna afecta a Ngöbe Buglé
Se trabajará a nivel local, con individuos, familias y áreas para mejorar la salud de la madres y el recién nacido.