Nación

Moscoso caminó por Bogotá luego del bombardeo


¿Aterrados?, ¡No, de ninguna manera!, quizás un poco impactados al constatar la difícil vivencia que deben enfrentar a diario los ciudadanos de la vecina Colombia.
¿Solidaridad? Sí, eso sí.
Lo anterior forma parte de lo experimentado por el canciller José Miguel Alemán, quien, como parte de la delegación panameña que participó el pasado miércoles en la toma de posesión del nuevo presidente colombiano Alvaro Uribe, relató que no sintió temor cuando se dieron las explosiones cerca del Congreso colombiano.
La delegación panameña que viajó a Colombia, integrada además por la presidenta Mireya Moscoso y el director de la Policía, Carlos Barés, vivió en carne propia un episodio que se repite a diario y trastoca la vida de todos los residentes en la convulsionada nación andina.
Sin embargo, y según el canciller, fue la calma y la solidaridad lo que imperó entre los presentes en el Congreso colombiano cuando se escucharon los impactos de morteros sobre el marginal barrio de El Cartucho, que hasta la fecha ha cobrado 20 vidas humanas.
"Veinte minutos después del ingreso del presidente Uribe se escucharon dos detonaciones, pero verdaderamente yo y ninguno de los que estaba a mi lado identificamos eso como unos morteros, pensábamos que eran unos saludos o unas salvas", explicó Alemán.
Detalló que él estaba en la parte media del salón del Congreso, mientras que Moscoso, junto al resto de los presidentes invitados estaba en la primera fila. El director de la Policía, por su parte, se hallaba más atrás del salón.
Según Alemán, a medida que avanzaba el acto, que se inició como a las 2:00 de la tarde, el canciller de Venezuela, que estaba a su lado, recibió una llamada por celular donde le informaban lo ocurrido. Situación que se fue repitiendo en el recinto hasta que se difundió entre los presentes.
Pese a ello, insistió, la tranquilidad siguió imperando, al punto que las delegaciones, incluyendo a la de Panamá, se trasladaron a pie del edificio del Congreso al Palacio de Nariño.
"La presidenta caminó junto con el príncipe Felipe de España y el presidente Chávez y yo iba detrás de ellos y la verdad es que no sentimos nada. Cruzamos toda la Plaza Bolívar ante evidentes medidas de seguridad", siguió el ministro.
Indicó que una vez llegaron a la casa presidencial las delegaciones entraron a un salón donde estaban otros mandatarios, incluyendo a ex presidentes colombianos. "Allí escuchamos tres detonaciones adicionales y te mentiría si te dijera que sentíamos miedo, porque nos sentíamos seguros donde estabamos, pero sí había un ambiente de tensión", prosiguió en su relato.
En el salón estuvieron una hora y media, hasta que fueron llevados a otra gran sala para proseguir con la ceremonia que incluía el saludo protocolar y el brindis. Los actos protocolares que siguieron a la toma de posesión de Uribe no sufrieron ninguna variación pese a los actos previstos, aunque sí se dieron ciertos retrasos.
"Lo que sí observamos fue que de la cápsula del palacio presidencial al hotel, la seguridad era mucho más férrea que cuando nos trasladamos del hotel al Congreso", acotó Alemán.
Para el diplomático, la visita a Colombia de la delegación panameña, así como de los otros países, es un gesto de solidaridad hacia un país que vive momentos difíciles y que busca emprender un nuevo camino hacia la paz.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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