A excepción del 2001, cuando la presidenta Mireya Moscoso marcó un promedio de aceptación del resto de los mandatarios de Latinoamérica en 2.7, en los años 2000 y 2002 su nivel ha estado por debajo del promedio general de sus colegas del continente.
Una encuesta divulgada por el Consorcio Iberoamericano de Investigaciones de Mercados y Asesoramiento (CIMA) busca medir el desempeño de los gobernantes de la región y de las instituciones y trata de saber si consideran buena la manera como manejan sus cargos los presidentes y si es satisfactoria la forma de lidiar con los problemas.
Max Del Cid, director de procesamientos de datos de la empresa PSM Sigma 2, explicó que la encuesta publicada por CIMA es una clasificación de los ciudadanos acerca de cómo evalúa el trabajo de su presidente.
La evaluación va a una escala de 1 a 5, señaló Del Cid, quien agregó que el resultado de las encuestas que hacen las diferentes empresas no tienen ninguna influencia sobre la comparación entre los mandatarios de Iberoamérica.
A los consultados se preguntó si considera la gestión de la presidenta Mireya Moscoso entre muy buena, buena, ni buena, ni mala, mala o muy mala.
De acuerdo con los resultados del Barómetro del 2003, la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, está en un nivel crítico de gobernabilidad junto a otros presidentes como Alfonso Antonio Portillo, de Guatemala; Gonzalo Sánchez de Lozada, de Bolivia; Sila María Calderón, gobernadora de Puerto Rico; Hugo Chávez, de Venezuela; y Alejandro Toledo, de Perú.
Del Cid indicó que esta medición se hace una vez al año y en Panamá se entrevistan unas 300 personas, solamente en Panamá y San Miguelito.