La presidenta Mireya Moscoso mostró ayer su disposición de entregar hasta las facturas a quienes pregunten en qué utiliza la partida discrecional incluida en el presupuesto del Ministerio de la Presidencia.
La respuesta fue una reacción a las críticas de los últimos días por el aumento de lo que mejor se conoce como "partida secreta", de B/. 3 millones a B/. 5 millones para el 2001.
La mandataria exhortó a sus opositores a que hagan todas las preguntas que quieran sobre el destino que le ha dado y le dará a este presupuesto asignado para uso del gobernante de turno.
"Yo no he pedido el aumento de ninguna partida", respondió la presidenta, quien reiteró que parte de este dinero será invertido en los preparativos para celebrar el centenario de la república en el año 2003.
Aclaró que este dinero sólo es utilizado para ayudar al pueblo, "por lo que su manejo es limpio".