La mandataria Mireya Moscoso ordenó la restitución de los funcionarios que han sido destituidos o degradados en sus puestos de trabajo, anunció ayer el primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino.
Indicó que la jefa del Ejecutivo giró instrucciones para que el gerente del Banco Hipotecario Nacional, Ernesto Fernández, restituya en sus posiciones a los empleados que fueron afectados recientemente.
"Confiamos en que el gerente del Banco Hipotecario cumpla con las recomendaciones de la Presidenta de la República", añadió. Puntualizó que se le debe dar estabilidad al funcionario, por lo que es inaceptable que por una elección interna de un partido haya "persecuciones o coacción" contra ellos.
Destacó que siempre ha abogado por el cumplimiento de la Ley de Carrera Administrativa y en ello, el gobierno debe trabajar. Recientemente, miembros del MOLIRENA denunciaron que fueron cambiados a otras posiciones como medida de represalia por su apoyo a la facción del vicepresidente Arturo Vallarino.
Inclusive, el secretario de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), Leandro Avila, acusó al Partido MOLIRENA de causar zozobra y malestar entre los empleados públicos por problemas internos del colectivo. Planteó que principalmente en el Ministerio de Educación es donde se han dado más destituciones por motivos políticos.
Cabe señalar que el Certificado Internacional de Depósito No. 898270211 aparece como tenedor de la garantía "MR. MANUEL ANTONIO NEUREGA" "MR. OF PRESIDENT PANAMA". Un consultor en banca internacional consultado por El Panamá América explicó que el documento escribieron "Neurega" en lugar de "Noriega" presumiblemente a propósito para evitar ser identificado en una base de datos, pero esto no es impedimento para hacer retiros porque en la práctica se hacía efectivo al portador.
Por su parte, el coronel jubilado de la extintas Fuerzas de Defensa, Roberto Díaz Herrera, dijo que Manuel Antonio Noriega recibía significativos fondos de la Agencia de Inteligencia Norteamericana (CIA) para apoyar a la guerrilla en El Salvador. Además indicó que en 1975 Noriega ya hacía negocios oscuros con los carteles colombianos de la droga, y en el tráfico de armas.
Mencionó también el fácil acceso del Gobierno militar a créditos de instituciones financieras internacionales, que provocaron el engrosamiento de la deuda externa panameña. No obstante, dijo que no es nada probable que en 1975 Noriega pudiera depositar en un banco una suma tan grande como los 4,698 millones de dólares.