La presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, que fue recibida ayer en audiencia por Juan Pablo II, regaló al Papa dos grandes clavos y una tuerca de hierro de la línea ferroviaria que unía el océano Atlántico con el Pacífico antes de la construcción del Canal de Panamá.
Moscoso, que celebró en el Vaticano una conversación privada con el Papa durante unos minutos, dijo que su regalo servía para señalar la vocación de su país para unir los dos grandes océanos.
La presidenta lucía un vestido negro, con un velo del mismo color, según las exigencias del protocolo vaticano que también observaron las otras seis mujeres que formaban parte del séquito.
La delegación encabezada por Moscoso, que permanecerá en Italia hasta el próximo jueves, recibió de manos del Papa medallas de su pontificado y rosarios.
Por otra parte, la Oficina de Prensa de la Presidencia de la República emitió anoche en Panamá un comunicado en el que asegura que es falso que la presidenta Moscoso haya regalado al Papa camisetas de fútbol, balones, un juego de cuchillos, gorros de montaña, cascos de mineros, plumas de un jefe indio, esquís, vestidos de novia, brochas de oro, etc. y acusa a la Agencia EFE de distorsionar lo ocurrido en el Vaticano.
"La información difundida no corresponde con la realidad y mucho menos con los regalos entregados a su Santidad", sostiene la nota.
Añade que la gobernante sólo entregó al Papa dos clavos de la línea ferroviaria que unía a los océanos Pacífico y Atlántico antes de la construcción del Canal y un juego de seis monedas de un balboa de plata.
"A pesar de ingentes esfuerzos por lograr una respuesta satisfactoria ante el abrupto noticioso, EFE no pudo dar una explicación aceptable del error cometido en la publicación, que afecta la imagen de nuestro país y en particular pudo haber empañado la visita de la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso", destaca.
Por otro lado, se informó que la mandataria comunicó al Papa los temores panameños de que la implementación del Plan Colombia afecte al país y le pidió que rece por la paz en Colombia.
El Papa se mostró muy interesado por la situación en Colombia y la posibilidad de que el conflicto armado afecte a los países vecinos.