Estrategias para disminuir la mortalidad materna, infantil y el embarazo precoz, y promover la educación integral de niños y niñas menores de seis años, y la designación de la presidenta de la República, Mireya Moscoso, como portadora de la voz de las mujeres en la X Cumbre de Jefas y Jefes de Iberoamérica fueron algunas de las conclusiones del VI Encuentro de Jefes y Responsables de las Políticas de las Mujeres.
De acuerdo con la Resolución de Panamá firmada por las ministras y ministros responsables de las políticas de las mujeres, es necesario diseñar estrategias tendientes a garantizar el cumplimiento al derecho al nombre y a la nacionalidad establecida en la Convención de los Derechos del Niño.
La misiva sostiene que la prevalencia del embarazo en adolescentes y la paternidad y maternidad temprana afectan el desarrollo y la integración social de las personas adolescentes, en particular de las mujeres y constituye un serio riesgo para la vida y la salud de las mujeres adolescentes y sus hijos, así como una seria amenaza para su educación.
Adoptar medidas tendientes a prevenir, sancionar y erradicar la violencia sexual y sus distintas manifestaciones; la trata de mujeres, niñas y niños para el comercio sexual, así como los temas de la prostitución forzada, la violación, el abuso sexual, el incesto y el hostigamiento sexual, entre otros.
Otras de las conclusiones fue implementar políticas y realizar acciones inmediatas para erradicar todas las formas de explotación y trabajo infantil, y para sancionar la explotación económica y laboral de las niñas y niños.
También se estableció elaborar y aplicar políticas sociales con la misma prioridad de las políticas económicas a través de la asignación de los recursos e inversión suficientes, que garanticen a toda la población el ejercicio de sus derechos, económicos y sociales, tales como educación, trabajo, vivienda, salud y seguridad social que permitan romper el vínculo vicioso de la pobreza, tanto en áreas urbanas como rurales.
En los estados iberoamericanos se ha avanzado en el aumento de la cobertura de educación preescolar y escolar incluyendo los conocimientos tecnológicos, no obstante subsiste una importante brecha en el acceso y permanencia de las niñas, adolescentes y mujeres a las oportunidades, conocimientos, avances científicos y tecnológicos que se traducen en inequidades sociales y de género.
Por su parte, la ministra de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia, Alba Tejada de Rolla, expresó su preocupación porque el incremento de los embarazos precoces y la deserción escolar no terminan de resolverse.
Puntualizó que la educación integral de niñas y adolescentes con énfasis en la salud sexual y reproductiva, ha tenido un gran avance con la implementación de leyes y programas nacionales en la mayoría de los países, pero se hace necesario intensificar los esfuerzos por desarrollarlos desde edades más tempranas o sea a nivel preescolar.
Añadió que el trabajo infantil tiene matices en lo económico y en lo cultural arraigadas desde hace mucho tiempo, y es un fenómeno que se concentra en los asentamientos humanos más pobres.
Exhortó a las autoridades a diseñar estrategias para erradicar el trabajo en niños y niñas y adolescentes que ponen en riesgo su salud y vida.