Lo que inició como medidas para salvaguardar la seguridad ciudadana, ha generado reacciones por supuestos abusos policiales.
Ayer se registró una caravana, organizada por la Asociación Panameña de Motociclistas (APM), a la que asistieron cientos de motoristas de diferentes clubes, en exigencia de respeto a las autoridades.
Estos ciudadanos están de acuerdo con el trabajo de la Policía Nacional contra el crimen, pero los buenos ciudadanos son afectados con estas incómodas detenciones y piden respeto.
Joaquín Maizón, del Club Black Flag, manifestó que la mayoría de los afectados portan sus papeles al día, licencia y hasta manual de tránsito, sin embargo, son retenidos más de 12 horas y si se les da libertad, la moto queda a órdenes de las autoridades.
Detalló que, inclusive, se les solicita dinero para el retiro de las mismas de las subestaciones.
La gerontóloga Peroscaia Correa, proveniente de Colombia, con 30 años de residir en Panamá, se moviliza en motocicleta para llegar a su trabajo. Señaló que fue conducida a una subestación para ser investigada, a lo que no se opuso.
Pero, al estar allí , no solo se le hizo un interrogatorio, sino que detalla que se le tiraron indirectas y hasta se le señaló de ejercer la prostitución.
Agregan estas personas que no existe constancia de tal investigación, lo que da pie a ser retenidos una y otra vez.
El director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, detalló que en un operativo, de 23 motos retenidas solo 3 eran panameños y los otros extranjeros, dos de los cuales portaban armas de fuego sin los debidos permisos.
Vamos a mantener este tipo de operaciones, para mantener la ley y el respeto, indicó Pinzón.
El presidente Juan Carlos Varela expresó que la revisión de motos es un procedimiento para detectar armas y personas irregulares, que se tomó tras el incidente armado ocurrido cerca de la casa de la exmandataria Mireya Moscoso.