Usuarios califican la situación como una gran tragedia. Para nosotros esto es una gran tragedia, porque han pasado 29 meses desde el accidente del 23 octubre, aunque sabíamos que los buses por sí solos no eran la solución del transporte, era un paso necesario.
Me da mucha pena que la Autoridad de Tránsito teniendo una batería de abogados haya errado, porque ellos saben perfectamente bien que no son quienes deben declarar estado de emergencia, eso solo lo puede hacer el Ejecutivo. Ese tecnicismo ha condenado al usuario a seguir usando los diablos rojos con el mismo desorden y la misma matanza que hay.
Sumado a eso, la falta de buses a escasos días de comenzar las clases ocasionará un caos. Esto representa un problema feísimo que tenemos los panameños, solo basta salir en la mañana y ver las paradas; imagínese ahora con los estudiantes.