Las armas decomisadas correspondían a 1, 814 revólveres; 1, 101 pistolas; 940 escopetas; 525 rifles; 179 pelex (niples), una ametralladora y un arma blanca.
Con el sonar de la banda de música de la Policía Nacional en el patio de la entidad, se dio inicio a la ceremonia de destrucción masiva del peligroso armamento que fue incautado por casos de homicidios, robos y lesiones personales, que eran portadas de forma ilegal por delincuentes.
Las armas habían sido decomisadas por la gobernación, Policía Técnica Judicial, Organo Judicial y los programas de armas por comida.
El director de la Policía, Rolando Mirones explicó que se llevaba un control exhaustivo mensualmente en Cerro Tigre para verificar el estatus de las armas, para que no se registre faltantes.
Además unos 20 miembros de la institución son los encargados del arsenal que se mantiene en los depósitos de Gamboa.
Las armas decomisadas en los años 2005 y 2006, están aún en procesos legales ante las autoridades competentes para su posterior destrucción, las cuales podrían superar las mil armas de fuego de diversos calibres.
Estas armas destruidas no son las adecuadas para ser utilizadas por los agentes policiales.
Mirones también se refirió al tema de la delincuencia juvenil, y pidió la implementación inmediata de la Ley 40.
Explicó que debido a la implementación de la ley, hay una serie de instituciones e instalaciones que hacen falta desarrollar para que las situaciones delictivas de los menores no se registren.
"Hoy en día como no existen las instalaciones y las instituciones, les falta desarrollarse por completo, entonces los casos de menores no terminan en nada", cuestionó.
Indicó que a los menores no se les puede hacer nada ante un delito.
"Si sorprendí a alguien me alegro de haberlo hecho, porque tenemos un problema y debemos mirarlo", estimó el director policial.
Dijo que a veces se sabe la verdad y la gente se sorprende, si no los entendemos no los podemos resolver.
Mirones confirmó que el tema de los menores sigue siendo un problema.
Sobre las normas sostiene que se hicieron algunas modificaciones, para poder trabajar de forma urgente con delitos violentos pero todavía hay que hacer un trabajo adicional.
Siente que en el futuro si no se hace nada y se corrigen, continuarán introduciéndose en crímenes violentos y conductas antisociales.
Piensa que se deben aplicar sanciones adecuadas.
A la fecha se ha determinado que en Panamá existen 130 pandillas sólo en el área metropolitana.
La Policía Nacional contabilizó un total de 823 armas de fuego decomisadas este año hasta el mes de mayo.
Los robos con arma de fuego estuvieron registrados en 1, 341 casos; los homicidios oscilaron en 113 hasta el mismo mes de mayo.