Nación

Mucho trabajo y fuerza de voluntad


Atareada y con mucho afán encontramos en la Casa 847, ubicada en la Calle Mariano Arosemena, en el corregimiento de Calidonia, a la Vitalia "Tía", como es conocida por todos.
Ella es una dama encantadora que ha logrado superar los obstáculos de la vida gracias a su puesto de frituras con el que ha logrado criar a sus hijos, a los hijos de sus hijos y a todos los que le han necesitado. Ella ha sabido ganarse el cariño de muchos en el sector.
Miembro de las Damas Salesianas de la Basílica Menor Don Bosco, "Tía" nunca ha negado ayudar a quienes más necesitan porque, como ella misma asegura, el poder ayudar a los demás es algo que no le hace dudar ya que sus días son consagrados al servicio.
Desde 1965, es decir, hace 48 años, que "Tía" vende frituras, como yuca frita, carne frita, empanadas, carimañolas, etc, como una iniciativa propia y que le ha servido de sustento a su familia, asi como a la gran cantidad de jóvenes a quienes ha apoyado en todos estos años.
Actualmente reside en Veracruz y asiste al negocio solo los miércoles, sábados y domingos, ya que el resto de los días sus hijas se encargan de atenderlo, porque ha sido el medio de sostenerse en tiempos difíciles, en los cuales la familia se ha visto enredada con tantos tropiezos económicos.
"Conozco a la señora Vitalia desde que era un niño, recuerdo que todas las mañanas antes de ir al colegio tomaba parte del dinero de mi merienda para comprar las carnes fritas, tortillas y empanadas que más tarde en el salón de clases me devoraba con gran placer en los recesos en cada clase". "Recuerdo que siempre me gustaba comprar sus frituras por el sabor que tenían", señaló Emil González, un joven de 24 años de edad quien estudiaba en la Escuela República Federativa del Brasil, ubicada a un costado del negocio de "Tía".
Para Vitalia, no han habido obstáculos en este trabajo, ya que cada día ha sido valiente para luchar contra cada obstáculo que se le pusiera en su camino.
Nunca desmaya en sus faenas y lucha por alcanzar cada meta que se propone, afirma.
"Me gustaría decirle a todos los que creen que no se puede lograr una meta, que luchen para que puedan lograr con honradez y con un sentido de amor a su trabajo y servicio a los demás dejando siempre una huella en cada camino", puntualizó.
Vitalia ha educado a sus hijos y a muchos más con su ejemplo de valor, abnegado amor y con valores profundizados en la fe y la vida, demostrando así que cada ser humano es un mundo de maravillas y puede usar sus valores para enriquecer a otros con su calidad de vida.


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198174
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América