Si las calles principales en la capital son peligrosas, sin aceras es peor la situación. Así viven los moradores de Felipillo, en el corregimiento de Pacora, quienes se juegan la vida diariamente.
En un recorrido Panamá América , constató que por la falta de aceras los niños, jóvenes y adultos, caminan por la carretera, mientas los automóviles transitan a gran velocidad, sin importarles que las personas estén en la vía.