Dijo que hay filtraciones en el techo y que incluso se encuentra en tan mal estado que nadie se atreve a subirse en él.
Esto ha ocasionado goteras, que las paredes permanezcan húmedas, lo que sumado a la poca entrada del sol provoqua el deterioro del inmobiliario, lo que se agrava aún más por ser una estructura expuesta al salitre del mar.
Manifestó que todavía falta mucha plata por invertir en la estructura, y que incluso se están buscando donaciones, tratando de conseguir lo más que se pueda a través de ellas, si no se puede remodelar con los dineros que hay.
Para acondicionar todo el edificio de la Presidencia se requieren, según un avalúo efectuado, cerca de B/. 3.4 millones.
Así, aunque el edificio de la Presidencia con más de 331 años, se vea bien por fuera, por dentro está dando muestras del paso del tiempo. Una estructura que puede ser incluso peligrosa para sus habitantes y que presenta serios problemas en su sistema eléctrico.
Ante esto hay quienes aseguran que el sitio propicio para albergar un nuevo Palacio Presidencial sería el Edificio de la Administración del Canal que se erige en el área de Ancón.
Dentro de las partidas discrecionales existen tres rubros de gastos, uno de ellos, el 990 es dedicado al presupuesto de remodelación o restauración del Palacio.
El nombre de Palacio de las Garzas data de 1922 cuando un amigo de presidente Belisario Porras le obsequió un par de garzas, que desde esa fecha caminan libremente, con su plumaje blanco y sus largas patas, dando un aspecto muy característico.