Sabino Rivera, de 42 años, murió trágicamente al pisar uno de los explosivos que todavía permanecen enterrados en el polígono de tiro que dejó el Ejército de Estados Unidos en Colón. Su cuerpo fue encontrado en pedazos.
Se conoció que Rivera salió el pasado martes en busca de guineos para su familia de nueve hijos. Rivera se dirigió al sector Batería 35, cercano al corregimiento de Escobal.
José Rivera, hermano de la víctima, relató que éste no tenía trabajo por lo que acostumbraba a buscar alimentos en el monte. Dijo que llegada la noche se alarmaron porque éste no había regresado a su casa.