José Mendoza, de 28 años de edad, se convirtió en la cuarta víctima del alero que se desplomó del viejo caserón 8A-33 en el Casco Antiguo.
Mendoza estuvo seis días en la sala de cuidados intensivos del Hospital Santo Tomás, por una lesión cerebral difusa, luego que la pesada estructura de concreto se le vino encima el domingo 25 de febrero.
Las otras víctimas de este accidente fueron Mercedes Suira, de 2 años; Salomón Camarena, de 46, y David Sánchez, de un año.
En esta reciente actividad comercial, que llegó al país en 2002, el 55% de los trabajadores son mujeres.
Ellas representan el 60% de la fuerza de trabajo en las áreas operativas y administrativas, aunque en soporte técnico, que es la más remunerada, su participación es de apenas un 35%.
La mayoría recibe salarios promedios de 400 dólares al mes, aunque en el nivel intermedio el promedio alcanza los 700 dólares.
En la actualidad un poco más de 3, 900 personas laboran en los centros de llamadas.
Se destaca que en esta actividad existen oportunidades de autogestión en las áreas de mercadeo y soporte técnico, en donde las inversiones no son muy significativas.
No obstante, aún cuando las mujeres son mayoría dentro de la población en edad de trabajar, 13 mil 814 más que los hombres, tres de cada cuatro inactivos pertenecen a este género.
Aunado a esto, los ingresos según sexo e instrucción alcanzada favorecen a los hombres, siempre según el estudio "Economía y género en Panamá, visibilizando la participación de las mujeres", editado por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer y el PNUD.
De acuerdo con el informe, mientras que un hombre con grado de doctorado gana en Panamá un promedio de 2 mil 627 dólares mensuales, una mujer con esa misma preparación recibe un salario de 1, 923 dólares con 70 centésimos, o sea, 704 dólares menos.
"Esto evidencia el nivel de discriminación existente en contra de la mujer en el mercado de trabajo", afirma el documento.
Curiosamente, en el país las mujeres sobrepasan los niveles educativos de los hombres, situación que les brinda la oportunidad de emprender negocios propios.
De 1990 al 2000 el nivel universitario de la mujer aumentó de 53, 7% a 56, 8%, mientras que la participación en los estudios de postgrados fue de 85, 9%, sostiene el estudio en referencia.