El escritor Fernando Pessa, considerado el periodista más viejo de Portugal y del mundo, falleció ayer a la edad de 100 años, tras pasar más de un mes en un hospital por una afección bronco-pulmonar.
Ingresado el pasado 25 de marzo en el hospital Curry Cabral, de Lisboa, Pessa, que era decano de los periodistas portugueses, vio agravarse su estado en la primera semana de abril, con complicaciones en el páncreas.
El doctor Pedro Canas Mendes, director del hospital, explicó que el fallecimiento se debió a "su avanzada edad" y que fue consecuencia "de un proceso de degradación de sus fuerzas orgánicas".
Como periodista, Fernando Pessa trabajó en la BBC, en la Emisora Nacional y en la Radio Televisión Portuguesa (RTP) y fue "una referencia en el periodismo" y en las letras portuguesas, según los testimonios de urgencia sobre su pérdida de figuras de la cultura lusa.
El pasado 15 de abril, el hombre que se convirtió en una especie de conciencia cívica de Lisboa cumplió 100 años y, pese a no poder asistir al acto, fue homenajeado en la gala de la RTP.
Además, ese día en el hospital se recibieron decenas de mensajes de amigos y colegas de Pessa, que también fue visitado por numerosos periodistas.
Nacido en Aveiro (norte), Fernando Pessa, cuya máquina de escribir Olympia aún sigue en la redacción de la RTP, vivió doce años en Coimbra y aspiró algún tiempo a ser oficial de Caballería.