La niña Katia Mosquera, de 16 años de edad, murió ayer de un paro cardíaco, presuntamente afectada por la huelga de hambre y encadenamiento que mantuvo su madre, Dionisia Mosquera, durante más de 24 horas en la entrada de la Dirección Metropolitana de Aseo (DIMA) exigiendo su reintegro.
Katia, una estudiante de belleza y que tomaba cursos en el Instituto Justo Arosemena, estaba hospitalizada desde hace cuatro días por trastornos cardíacos congénitos.
Fuentes médicas indicaron que Katia se mantenía estable, sin embargo, sufrió una recaída de la cual no pudo recuperarse.
Dionisia Mosquera tenía 16 años de trabajar en la DIMA como hormiguita, pero destituida. Entre los puntos que se negociaron con la directiva de la DIMA para levantar la huelga que realizaron por más de 24 horas sus empleados, figuraba la restitución de Mosquera.
La representante de corregimiento de Curundú, Hermisenda Perea, declaró que ella solicitó al director de la DIMA que recontratara a Mosquera por el estado delicado de salud en que se encontraba su hija.
Mosquera fue filmada por los medios televisivos y fotografiada por los periódicos cuando mantenía su huelga de hambre encadenada en la entrada de la DIMA y en momentos en que se desmayaba al conocer que se había logrado un acuerdo con el gobierno que les garantizaba estabilidad laboral cuando la institución sea municipalizada y un aumento de B/.50 mensuales.