"MURIÓ EN cumplimiento de su deber", fueron las palabras de Rosa Evelia Valderrama, madre de Jackson Angulo Valderrama, uno de los marinos fallecidos durante la Operación Panamax 2005.
Angulo Valderrama era un joven de 28 años, anhelaba ser un marino panameño y servirle a la Patria. Su trayectoria iba llena de honores, ya que fue un alumno ejemplar egresado del Colegio Artes y Oficios, ingresó a la Policía Municipal, se especializó en la unidad Ciclística y fue entrenador de la Canina.
Esto le sirvió para formar parte del Servicio Marítimo Nacional (SMN), donde le fue muy bien. Obtuvo el primer puesto de honor con su can Coyote, que le permitiría ir a los Estados Unidos a especializarse pero nunca supo por qué no fue escogido. El incentivo fue otorgado a un miembro de la Policía Nacional, pero esto no le frustró y siguió adelante.
Aprobó el curso de especialidades en Operación y Mantenimiento de botes de patrullaje costero y adquirió el grado de Marino de 2da. clase y de buzo. Innumerables reconocimientos son los méritos que guarda con orgullo su madre.
Jackson quien tenía una pareja y residía en Loma Cová fue por última vez donde su familia el 6 de agosto, estaba "callado.. algo raro", notó su madre. Era como si él supiera lo que iba a pasar. Nunca les dijo que iría a la Operación Panamax 2005; ella deduce que no lo hizo para no preocuparla, porque sabía que nunca le gustó que ingresara a la peligrosa carrera.
En el humilde apartamento en el corregimiento de Curundú, rodeado de familiares los Angulo Valderrama quienes velaban a Jackson como acto de cristianismo frente a la Virgen de Guadalupe, dijeron saber que "algo raro ocurrió y se lo están ocultando".
"Allá arriba hay un Dios", "esto va a quedar en nada", eran las expresiones de la familia.
El padre de Jackson, Neris Angulo, dijo que vestirá a su hijo porque quiere ver su cuerpo. El marino presentaba un moretón en su pómulo derecho, nadie le explicó por qué tenía ese golpe en la cara.
Al mismo tiempo en Arraiján la familia de Omar Durán de 22 años, les embargaba la tristeza y un dolor desgarrador.
Su padre Eduardo Durán recordó que Omar el sábado 6 le dijo: "Ven para darte un abrazo, puede ser la última vez que te vea". Omar, fue un buen hijo que quiso sacar a su familia de la humildad, recordó.
En tanto, para la familia del sargento 1ero. Luis Pérez Becerra, de 42 años, su muerte los tomó de sorpresa.
Oriundo de la humilde comunidad de Ollas Arriba de Capira, Pérez Becerra era orgullo de su familia, compuesta por su madre, Marcelina Vda. de Pérez y sus 8 hermanos, que aún no logran entender su repentina partida.
A Pérez le sobreviven sus 4 hijos, producto de su primera unión y su compañera actual, Luzmila Coronado.
A la madre del sargento, quien el otro mes sería ascendido a subteniente de la Marina, la llamaron para decirle que su hijo estaba desaparecido, y al llegar al SMN, Ricardo Traad Porras, les confirmó la muerte del sargento, aunque sin entrar a mayores detalles.
"Luis estaba muy contento de participar en los ejercicios, junto a militares de otros países, "eso lo llenaba de emoción", recordó su sobrino Bredio Pérez.
Jackson Angulo Valderrama ha dejado en la orfandad a un pequeño de siete años, quien sabe que su papá se fue al cielo y lo quiere ver alegre, y lleno de salud, para convertirse en hombre de bien. Familiares piden la verdad.
A la madre de Luis Pérez Becerra le extraña su muerte. "El estaba bien preparado, tenía muchos cursos de paracaidismo y panajungla y no entiendo cómo murió ahogado". Los padres de Omar Durán, Silvia y Eduardo Durán están orgullosos de su hijo quien pese a las circunstancias murió por su Patria y en cumplimiento del deber.
Muerte de marinos deja interrogantes y dolor
Los familiares se preguntan ¿cuándo sabrán realmente lo que sucedió en la isla Huacha?