En estos casos, lo más que sucede, "a veces", es que se les lleva a reconocer las zonas de trabajo en general, incluidas las de peligro.
Así se evitaría gran parte las tragedias ocurridas en la construcción.
De ello son conscientes en el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (MITRADEL), en la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) y en el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS).
Pero, ninguno lo implementa como una medida que vaya de la mano al momento de la contratación.
Carlos Salazar, director de Inspección Laboral del MITRADEL, explicó que SUNTRACS y las empresas adscritas a CAPAC sí ofrecen jornadas de capacitación.
El detalle es que no se dan antes que el obrero trabaje en el área, sino después.
El propio activista del SUNTRACS, Genaro López, dijo que "en términos generales no se ofrece capacitación", pero con la Convención Colectiva, junto a CAPAC, lo hacen una hora al mes.
La versión de López es parecida, pero no igual a la Eduardo Rodríguez, de CAPAC, quien asegura que todas las semanas se dictan estas charlas, para que los obreros nuevos también reciban la capacitación.
Pero algo muy importante, aclaró Rodríguez. La construcción aglutina a 100 mil obreros. Sólo la mitad está bajo el paraguas de CAPAC, porque sus empleadores pertenecen al gremio.
Pero como este sector se diversificó, hay una gran cantidad de contratistas, y por ende, un alto porcentaje de subcontratistas.
"Si bien las empresas son solidariamente responsables con las contratistas generales, no tienen control de las subcontratistas, y "es allí donde se da la mayor parte de los accidentes", dijo.
El director de Inspección Laboral, Carlos Salazar, así como ahora el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, destacan la importancia de la figura del oficial de seguridad en cada uno de los proyectos, para que evalúe además los elementos de salud ocupacional y vele porque se ofrezcan jornadas de capacitación e inducción.
Pero resulta que aunque esta figura se estableció obligatoriamente por Decreto Ejecutivo y como una "medida urgente", el viernes el ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera, dijo a Panamá América que tomará tiempo, pero no dijo cuánto.
"Eso está en proceso de ejecución porque de tres semanas a esta parte no se ha implementado cabalmente la creación de ese fondo, con el cual se nombraría a los oficiales", declaró.
Pero, el que estén contratados o no es lo de menos para el sindicalista López, quien reconoce que serían de gran ayuda, pero antes es necesario que las empresas les den la potestad para decidir en qué momento paralizar una obra, por riesgo.
Igual, es válido resaltar que antes de contratar tampoco se hacen exámenes médicos y chequeos a los nuevos obreros.
López dice que el problema es que gradúan ingenieros y arquitectos que en su pensum académico no incluye la seguridad y salud.
Hasta el momento, MITRADEL sólo tiene 58 inspectores en el país, los cuales no se dedican únicamente a la construcción.
"Por ser una profesión peligrosa no significa que deban morir trabajadores", reitera López.
Asegura que "aunque se dice que estas muertes ocurren por accidentes, en realidad son por homicidio culposo, debido a la negligencia de los empresarios".
Algunas empresas ya han contratado a sus oficiales de seguridad, pero lo ideal es que estén en todas.
CAPAC y SUNTRACS coinciden en que hay suficiente mano de obra calificada y con experiencia, y que ser "novato" no determina que tendrá un accidente.
Según Rodríguez, de CAPAC, anualmente se forman de 75 a 100 ingenieros en materia de seguridad.
La industria de la construcción aporta el 13% del Producto Interno Bruto, lo que se traduce en $150 millones en inversión. Pese a ello, continúa la denuncia de que no se invierte en seguridad laboral.