Luego que el pasado 3 de abril del presente año, se hiciera historia en la Escuela Náutica de Panamá cuando por primera vez se permitió el ingreso a ese plantel de jóvenes del sexo femenino, las expectativas creadas han sido llenadas en su totalidad, así lo hizo saber Rolando Sterling, profesor de ese centro formador de ingenieros navales.
Según el profesor Sterling, luego que en el mes de enero la Escuela Náutica de Panamá, abriera su matrícula a más de 310 estudiantes, 29 del sexo femenino, las cosas se han desarrollado igual o mejor que antes, debido al dinamismo que le han inyectado las jóvenes cadetes, al ejercicio mari- no.
El profesor aclaró que las jóvenes no reciben ningún trato preferencial, por el contrario, deben realizar las mismas labores que los varones, como despertarse a las 5:00 a.m., lustrar sus zapatos, hebillas, estar en formación a tiempo y realizar los mismos ejercicios físicos que ejecutan sus compañeros.
"A pesar de todo, el toque femenino está muy presente, ya no sólo se oye esa voz de mando masculina, sino también los entonos muy femeninos de las chicas cuando realizan sus ejercicios de trotes", señaló el docente.
En relación con el trato que dispensan los varones a las nuevas cadetes, Rolando Sterling indicó que son muy cordiales y no ha habido ningún choque o discriminación por la condición de género, "los muchachos incluso cuidan a sus compañeras".
Manifestó que el respeto también ha prevalecido, por lo que no se ha reportado ninguna situación que afecte la concordia entre los grupos, a pesar de ello, las estudiantes tienen sus dormitorios en la planta baja del edificio y los varones en los niveles superiores.
En días pasados un grupo de jóvenes de primer ingreso, en el que resaltó la presencia femenina, realizó lo que se denominó "el bautismo en el mar" que consistió en el cruce del mar a fin de orientarlos en tareas de conducción de botes con motor fuera de borda, aborde y descenso de un barco en altamar, aprendizaje de detalles sobre subida y bajada del ancla, entre otras tareas afines a la disciplina marí - tima.
Para el profesor Sterling, la práctica sirvió para evidenciar la capacidad femenina, ya que cuando se solicitó un voluntario para tomar el timón de un motor fuera de borda, la solicitud fue atendida inmediatamente por una cadete.