El pasado 2 de mayo en las últimas elecciones generales que se llevaron a cabo en Panamá se rompió el estigma por mucho tiempo pregonado de que "nuestro país no está preparado para tener una presidenta", fue así como Mireya Moscoso no sólo se convirtió en la primera mujer presidenta del nuevo siglo, sino también en la primera en alcanzar la máxima magistratura del Estado.
En el campo de la comunicación social existen secciones generadoras de información, éstas son la Asamblea Legislativa, los juzgados, la Corte Suprema de Justicia, los ministerios y sin duda alguna la Presidencia de la República, entre otros.
Por la naturaleza del cargo el presidente (a) de la nación es por lo general la persona del engranaje gubernamental que más información genera, lo que quiere decir que en esta ocasión será una mujer quien centre la atención de los servicios informativos de los medios de comunicación.
El protagonismo que siempre ha estado en manos de los hombres ha sido interrumpido, y hay quienes se atreven a asegurar que la era de la mujer se ha iniciado en Panamá.
El hecho no puede ser más evidente cuando se observa que en los tres canales comerciales de televisión las direcciones de noticias están a cargo de representantes del sexo femenino, revolución que se da de manera consecuente en la radio y prensa escrita.
¿En quién podría recaer la responsabilidad de promover la imagen y el trabajo de la mandataria de la República? En una mujer por supuesto... Lisseth Condassín, quien sucede al periodista Carlos Arosemena.
Arosemena abandonó el cargo hace aproximadamente una semana sin que hasta la fecha se conozcan las razones de su renuncia. Según Condassín, lo que su colega necesitó fue tiempo para realizar su trabajo, tiempo del cual ella tampoco dispondrá porque a solo una semana de calentar su silla ya ha recibido críticas.
Para Condassín esto no es motivo de intimidación y señala que llegó al cargo llena de optimismo y convencida de su capacidad para ejecutar una excelente labor.
Egresada de la Universidad Santa María la Antigua, se inició en RPC Canal 4 hace más de 10 años, donde laboró en los departamentos de producción y mercadeo.
Indica haber llegado por casualidad a la pantalla chica cuando durante una prueba que realizaba, el gerente del canal le solicitó que fuera locutora de noticias, cargo que aceptó con la condición de que no la separaran por completo de sus labores administrativas, las que fue dejando paulatinamente.
Una vez frente a las cámaras la aceptación del público fue tan grande que durante las mediciones que realizaba el canal para conocer la aceptación de los comentaristas por parte de la audiencia, estuvo hasta 20 puntos por encima de su seguidora más cercana.
Esta multifacética mujer que también es actriz y cantante, ha ocupado la gerencia del departamento de Relaciones Públicas del antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE).
Reconoce que su escuela ha sido el canal de televisión, pues la ayudó a desarrollar el área de comunicación en todas sus facetas y aunque no admite abiertamente su belleza, considera que fue su capacidad y no sus atributos los que la ayudaron a llegar donde está.
"Me parece que en su momento se han usado caras bonitas para transmitir noticias, aunque hay que cambiar la opinión de que una cara bonita no tiene capacidad; la belleza hay que usarla como un aliado y no como un estorbo porque a veces se piensa que una mujer bonita no es inteligente", recalcó.
La jefa de prensa de la Presidencia sostiene que para una mujer el iniciar un desempeño profesional es difícil porque el mundo, incluyendo el informativo, siempre fue de los hombres.
Está convencida de que en área de la comunicación la mujer tiene mucha ventaja porque los salarios son similares al de los hombres, además que los estudios señalan que la mujer es más organizada y más responsable, lo que representa una gran ventaja.
"En RPC antes de la fusión, los puestos de gerencia eran un matriarcado total, las mujeres estaban en todos los puestos de jefatura quizás por el interés en demostrar que somos tan capaces como los hombres", acotó.
Lo que le parece malo es que en pleno siglo XXI todavía las mujeres se tengan que esforzar para romper barreras de discriminación.
En cuanto al tipo de lenguaje que ha empleado cuando se transmite la información, indicó que "hay que tener cuidado de no ser extremista con estos temas, porque yo no siento que al hablar de nosotros los panameños se está excluyendo a las mujeres, hay que buscar un equilibrio y no irse a los extremos" añadió.
Expresa que la incidencia del género femenino en los textos informativos no es algo que se pueda esperar por el hecho de que el presidente del país es una mujer, pero lo que sí le parece negativo es que los medios masivos de comunicación promocionen a la mujer mediante publicación de fotos obscenas que están al alcance tanto de niños como de niñas, tanto por el mensaje que se les envía a los menores, como por la degradación a la misma mujer.