Nación

Mujeres siguen siendo discriminadas

Los salarios que se le pagan a las mujeres profesionales son más bajos, pese a que el trabajo sea el mismo.


UNAS 39 mujeres, en 56 entidades gubernamentales y gremios, ocupan cargos principales que van desde ministras, viceministras y diputadas, hasta directoras y subdirectoras. Sin embargo, hay una situación que no cambia: la mujer sigue siendo objeto de discriminación salarial y laboral, según las estadísticas.
El logro femenino más reciente lo obtuvo la magistrada Graciela Dixon, quien ganó la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia; igualada por Mercedes Araúz de Grimaldo, quien también desplazó a sus colegas varones, logrando la Presidencia del Colegio de Abogados.
Actualmente, casos de igual mérito pueden citarse como el de la procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez; la secretaria Anticorrupción, Alma Montenegro; la ministra de Vivienda, Balbina Herrera; y su homóloga de Desarrollo Social, María Roquebert.
También pueden mencionarse a la superintendente de Bancos, Delia Cárdenas; a la secretaria del Plan Alimentario Nacional, Teresita de Arias; a la viceministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher; a la directora de la Autoridad del Ambiente, Ligia Castro; sin olvidar, a las 13 diputadas que representan a la población femenina en la Asamblea Nacional.
En realidad, la lista da para más, pero lo cierto es que pese a este incremento en la presencia de mujeres en cargos importantes, éstas siguen llevando las de perder si de ingreso salarial se trata.
Al menos así lo reflejan las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), divulgadas hasta agosto de 2004. Estas indican que las mujeres tienen una participación de empleo del 46.5%, mientras que la de los hombres es de 80.6%.
Igualmente advierte que la tasa de empleo del sexo femenino está en 38.9%, entretanto el masculino es de 73.4%. Hay una clara brecha del 47%; eso sin mencionar que si de ingresos promedio se trata, hay una diferencia salarial del 14% a favor del hombre.
Esta situación es corroborada en el informe "Economía y género en Panamá: Visibilizando la participación de las mujeres", preparado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este advierte que para la conformación del mercado de trabajo actual "hay obvias preferencias por el hombre, que por la mujer".
Según el documento, a ésta se le exige un nivel de escolaridad significativamente superior al de los varones para poder acceder a las mismas oportunidades de empleo, y esto, en muchas ocasiones, no le garantiza más y mejores posiciones.
El informe cita que según la Contraloría General de la República, los ingresos medios para hombres y mujeres no son igualitarios, y que en el 2000, la diferencia en el ingreso promedio entre ambos era de B/.44.00.
"Más años de estudios de las mujeres no se ha traducido en mejores remuneraciones que las de los hombres", se indica en el documento, reiterando que ésto apunta hacia prácticas discriminatorias en su contra y lo califica como "doblemente injusto" si se considera que las mujeres poseen mayor nivel educativo que los hombres.
Sin embargo, en un informe económico resumido sobre la situación de la pobreza y la distribución del ingreso en Panamá, publicado en la página web del Ministerio de Economía y basado en el Estudio de Niveles de Vida, asegura que las mujeres en el país "no se enfrentan a una discriminación salarial" en el mercado laboral, aunque admite que tienen menos oportunidades de empleo.
Esto es refutado por Cecilia Moreno, del Centro de la Mujer Panameña, quien insiste que hay discriminación salarial contra la población femenina, y esto es palpable si los estudios se basan en una participación cualitativa.
"Cuando hay reducción de personal y han tenido que remover a un gerente, se modifica el cargo, incluso, colocan a la mujer en el puesto, pero le dan un salario inferior al del saliente", afirmó.

 

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206020
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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