El ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, denunció que dirigentes sindicales están utilizando como “tropa de choque y carne de cañón a indígenas intoxicados por el alcohol y sabrá Dios qué otra sustancia”, para protagonizar las protestas.
Informó que personalmente le tocó ver a los indígenas “intoxicados” que llegaron a Panamá que no sabían dónde ni por qué estaban aquí.
Mulino, en una conferencia de prensa en la Presidencia de la República, los llamó al diálogo, pero advirtió que la norma bautizada como “Ley chorizo” por los obreros, es una Ley de la República.
Agregó que la intención de estos grupos es extender las protestas hasta el martes, fecha en que han convocado a una huelga general.
El ministro confirmó la existencia de una orden de detención contra el dirigente sindical, Saúl Méndez, acusado de apología del delito.
Mientras que contra Genaro López y otros siete dirigentes, solo hay orden de conducción.
El ministro advirtió que a pesar de la violencia registrada, no se permitirá la anarquía en el país.
Afirmó que incluso los puestos del Servicio Nacional de Fronteras en la provincia tuvieron que ser abandonados, porque se les informó que la población iba atacarlos.