El ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, solicitó al procurador suplente, Giuseppe Bonissi, que abra una investigación, tras las denuncias del diputado Marcos González, sobre las supuestas irregularidades en el Sistema Nacional Penitenciario por parte de su asesor Eduardo Alfaro.
Mulino además remitió una carta al presidente de la Asamblea Nacional, José Luis Varela, en la que se pone a disposición de los diputados para someterse a cualquier cuestionamiento sobre este caso.
El funcionario justificó las visitas y reuniones efectuadas a los centros penales por Alfaro, y aseguró que todo lo que este hizo era de su conocimiento y contaba con su autorización.
Sostuvo que los encuentros con algunos reos fueron previamente coordinados con los fiscales de distintas causas.
Sin embargo, el fiscal primero de Drogas, Javier Caravallo, prefirió guardar silencio sobre esta afirmación.
El fiscal dejó entrever que desconocía de las reuniones de Alfaro con los reclusos y se limitó a decir que debía escuchar los señalamientos del ministro antes de emitir un concepto.
Mulino señaló que la destitución de Marcos González, hijo del diputado del mismo nombre, se debió a que no cumplió con su trabajo.