La municipalización del servicio de aseo urbano en los distritos de Panamá, San Miguelito y Colón, llegó con cien años de retraso, lo que puede ser una debilidad si se considera que los municipios carecen de experiencia e infraestructura, indica el estudio "La gestión de los desechos sólidos en Panamá", auspiciado por la Asociación para la Promoción Nuevas Alternativas de Desarrollo (APRONAD).
La investigación, realizada por Francisco Rivas, señala que la municipalización de la recolección de la basura igualmente podría considerarse una fortaleza, pues no existen resistencias al cambio que obstaculicen una reestructuración sustancial del sistema.
"El escenario histórico ha cambiado nuevamente y los métodos de gestión de los desechos sólidos no pueden responder como antes, simplemente a la búsqueda del método más barato para recolectar y rellenar. Este enfoque no es sostenible en términos ambientales, ni financieros", agrega el documento.
El estudio enfatiza que hay que reducir al mínimo la producción de desechos y preservar el medio ambiente, mediante la separación, recuperación y reutilización de materiales reciclables en el ámbito domiciliario.
Además se puede aumentar la eficacia del uso de los recursos, incluidos un aumento de la reutilización y reciclado de los desechos, y reducción de la cantidad de desechos por unidad de producto económico, en las instituciones públicas, empresas e industrias, al igual que el manejo adecuado de los desechos sólidos peligrosos.
Según la investigación, la creación de la Dirección Metropolitana de Aseo (DIMA), que precedió a la municipalización, constituyó un paso adelante en la organización técnica del servicio, desde el barrido de las calles hasta la disposición final, pero dejó intacto el persistente problema a lo largo del siglo XX, que era la sostenibilidad del sistema.
"La integración del cobro de la tasa de aseo al sistema de facturación del IDAAN, incorporó un mecanismo compulsivo indispensable para combatir la cultura del no pago, pero el servicio de agua potable arrastra hasta el presente una elevada morosidad: no fue el mejor matrimonio", indica el documento.
Según la coordinadora del entrenamiento, la especialista norteamericana, Melanie Emerson, los panameños tienen que aprender a clasificar los desechos sólidos y fortalecer los mecanismos de reciclaje, para evitar que se produzcan gases tóxicos que afecten el medio ambiente.
Sostuvo que el problema mayor que causa no clasificar los desechos sólidos y no reciclar, es la generación de líquidos tóxicos bajo la tierra, que pueden contaminar el agua subterránea, la salada, manglares y agua de pozos.
La especialista norteamericana sostuvo que se tiene que proceder a la siembra de materiales orgánicos de la basura, donde el 70 por ciento puede utilizarse como proyecto y venderse como abono orgánico.
En el programa sobre manejo de desechos sólidos se capacitaron a unos cien panameños de comunidades rurales, semirurales y urbanos, para implementar proyectos de desechos sólidos y médicos, incluyendo moradores de la comarca Ngöbe Buglé y Kuna Yala, un 50 por ciento de ellos procedentes de la cuenca del Canal, quienes llegaron a la ciudad capital con la ayuda de la USAID.
El resto proceden de poblaciones del interior del país, miembros de ONG´s, de gobiernos locales y regionales, así como de agencias de gobierno.
En el evento se trató teóricamente la participación comunitaria y las normas legales panameñas sobre el tema, al igual que se explicó cómo construir un relleno sanitario, un incinerador médico, el comienzo de un proyecto de reciclaje, financiamiento de proyectos de desechos sólidos, abono orgánico, reciclaje, reducción y rellenos.