En Panamá al menos 2 mil personas han podido continuar sus vidas como pacientes ostomizados, los cuales han tenido que someterse a una cirugía en la cual se les coloca una bolsa médica para evacuar sus residuos fecales.
Actualmente en nuestro país se cuenta con la Fundación Panameña de Ostomizados, Padre Javier Gorrotxategui, la cual recibió ayer la importante donación de B/. 30 mil por parte del alcalde del municipio de Durango, España, Juan José Ziarruista.
En este sentido, el ministro de Salud, Fernando Gracia, explicó que el 1% de los ingresos anuales de este municipio español serán asignados para asistir a este tipo de pacientes, aunque el convenio no tiene término de duración.
Por su parte, Ziarruista proveniente del País Vasco, conoció la importancia que tienen los pacientes ostomizados panameños al relacionarse con su coterráneo el padre jesuita Carmelo Gorrotxategui, de servicio sacerdotal en Panamá, quien era hermano del también padre Javier, el cual falleció como paciente ostomizado.
Con este aporte los pacientes ostomizados, quienes han tenido que sufrir intervenciones quirúrgicas después de padecer cáncer de colon, o haber sido víctima de un atropello o de herida de bala o arma blanca, tienen que pagar entre 3 a 5 balboas para costearse las bolsas médicas, la cual debe ser cambiada desde dos veces al día hasta una vez a la semana.
Esta donación hecha por el municipio de Durango permitirá que los pacientes con bajos recursos puedan atenderse en la Fundación, tanto en Panamá como en otros centros que serán abiertos en otras ciudades del país.
Algunos pacientes no se han podido desenvolver de forma adecuada, ya que sus recursos no le permiten comprar las bolsas, por lo que tienen que utilizar en ocasiones cartuchos de supermercados, latas o cualquier recipiente para recoger sus desechos fecales.