El muro de contención que se construye a orillas del río Sixaola, en el sector limítrofe con la República de Costa Rica, no afectará a los moradores ticos si se registran crecidas de las aguas del recurso hídrico, aseguraron especialistas panameños.
Los trabajos se realizan con miras a impedir que las crecientes del río continúen afectando propiedades, como sucedió entre los años 1996 y 2000, cuando se registraron pérdidas por miles de balboas y doce familias decidieron abandonar sus hogares para salvar sus vidas.
A principio de este año se iniciaron los trabajos de construcción del muro, valorado en B/.900 mil, mediante un acuerdo en el que ambas naciones se comprometieron a invertir similar cantidad de dinero para garantizar la seguridad de los habitantes, tanto de Guabito (Panamá) como Sixaola (Costa Rica), no obstante, el Gobierno tico no ha iniciado la construcción.
Inaugurados los trabajos, surgió la interrogante de si la construcción desviaría las aguas hacia el hermano país, posibilidad que fue refutada por las autoridades locales quienes explicaron que las filas de enormes rocas que formaban pequeños muros servirían para detener la fuerza del agua y no desviarla, sin embargo, en una publicación aparecida en el diario La Nación de Costa Rica se refleja dicha posibilidad.