Los relojes de la antigua estación central del primer ferrocarril interoceánico en el Istmo no marcan las horas. Pero el tiempo empieza a hacer estragos sobre la estructura.
En el corazón de la ciudad, contiguo a la emblemática Plaza 5 de Mayo, permanece erguido uno de los edificios más representativos de la historia republicana, a pesar de la evidente falta de mantenimiento y un entorno desfavorable para el también monumento histórico.
El edificio, que guarda el estilo arquitectónico neoclásico, fue construido en 1912, año en el que comenzó a funcionar como una estación para abordar el tren.

Aquellas fue su función hasta los años cincuenta, cuando pasó a manos panameñas y se le dio distintos usos, hasta que finalmente en el año 1976 se inauguró como museo.
Desde entonces, y durante 30 años, las generaciones conocieron al edificio como Museo Reina Torres de Araúz.
Aun con la mudanza de parte de la exhibición hacia áreas revertidas, la estructura sigue siendo albacea de piezas precolombinas del museo antropológico, aunque no están al acceso del público.
Dentro permanecen las colecciones de piezas arqueológicas, etnográficas y cerámicas de sitio Conte de El Caño y de sitio Barriles, en Chiriquí.
Pero, la estructura que guarda piezas de museo, enfrenta por fuera el desgaste de losas, del sistema eléctrico y la inseguridad. Hace unos años y por convertirse en una zona de frecuente tránsito, se instaló una cerca perimetral.
Aun con este panorama, Wilhelm Franqueza, director de Patrimonio Histórico, asegura que el Instituto Nacional de Cultura (Inac) planifica una nueva oportunidad para el edificio.
Asegura que con un presupuesto de 300,000 dólares, para 2015 se contempla iniciar la licitación de diseños de planos para el nuevo museo que debe abrir sus puertas en 2018.
Pero Franqueza advierte que, una vez hecha la inversión, el museo debe abrir con un nuevo modelo de gestión para que no vuelva a quedar en las mismas condiciones.
Estamos viendo cómo se va administrar después de esto, porque no podemos seguir con el modelo de gestión que llevó, aseguró
Con un modelo público privado se aseguraría la existencia del edificio. Esto lo explicó el arquitecto Manuel Choy y dio como ejemplo el rescate que se logró para Panamá Viejo y el Museo del Canal, bajo este sistema.
Para Choy, este manejo es urgente porque la historia debe estar accesible para todos los ciudadanos.
Si los jóvenes desde pequeños visitan estos museos, creo que la sociedad se beneficiará en la cultura, en la mentalidad y también en la educación, afirmó.
Presupuesto
- 5 millones de dólares es la inversión total que se hará escalonada en cinco años.
- 300mil dólares es la inversión para desarrollar el diseño del museo y los planos, en 2015.