El terror se apoderó de Pacora, cuando a un peón de la finca La Jagua, ubicada en Río Chico, identificado como Heriberto Martínez, le mutilaron tres de sus dedos y luego fue asesinado a tiros, que le propinaron en el rostro, por hombres desconocidos que llegaron al área.
Los hombres, según la versión de los compañeros de Martínez, que huyeron y sobrevivieron, ingresaron por el mar que da hacia Río Chico.
Contaron que los sujetos iban en busca de un objetivo específico, porque registraron toda la finca y una vez encontraron a Martínez, lo torturaron y lo mataron.
Los compañeros huyeron al escuchar que uno de los sujetos gritó: "mátenlos a todos".