En Canadá, nació el primer bebé desarrollado a partir de un óvulo madurado en el laboratorio, que fue congelado, descongelado y fertilizado.
Hasta ahora no se sabía si los óvulos obtenidos por esta vía podrían sobrevivir la descongelación para ser fertilizados.
Este avance significa que las mujeres no tendrán que tomar algunos fármacos para la fertilidad que pueden causar una enfermedad rara, pero mortal, el síndrome de hiperestimulación ovárica.
Los investigadores, del Centro de Reproducción McGill de Montreal, dijeron que pronto nacerán otros tres bebés desarrollados por el mismo proceso.
Los resultados son muy esperanzadores para las pacientes con problemas de fertilidad relacionados con el cáncer.