El tema de la nacionalización de los servicios públicos no es una locura, manifestó ayer el director de Cáritas-Panamá, Héctor Endara, al considerar que el Estado no puede desatender este asunto.
"No es ninguna locura que hubiese autoridades que pensando sobre los sentimientos y la perspectiva de la población panameña, consideren la necesidad ya profunda y radical de recuperar los servicios públicos", declaró Endara.
Sostuvo que sería una alternativa real, positiva y necesaria, frente a la calamidad que significa esa privatización, donde la mayoría de los dineros no se quedan en el país, sino que se van al exterior.
"Eso nos comprueba que estamos hablando de empresas que tienen un comportamiento de tipo pirata, sin ningún sentimiento con la población panameña y que a rajatabla quieren hacer los aumentos, independientemente del precio que paguen los panameños", dijo Endara.
Añadió que en varias cartas Cáritas-Panamá ha manifestado su rechazo a los procesos de privatización.
"La situación que se vive evidencia que las privatizaciones en todo el continente son una pésima y mala noticia para los panameños, ya que en otros países se han dado acontecimientos muy similares", indicó Endara.
Agregó que los panameños tienen que entender que los procesos de privatizaciones que están dentro de lo que es el modelo de economía liberal no son buenas noticias, sino malas.
Es normal que esas noticias causen malestar y daño, porque se trata de una situación de afectación a la economía de los sectores más golpeados, subrayó Endara.
A su juicio, los aumentos ya anunciados están establecidos en los mismos convenios de privatización con las empresas eléctricas y telefónicas.
"Esas alzas van a afectar el derecho que tienen los panameños a las comunicaciones", puntualizó Endara.