Más de un año tendrán que esperar los 700,000 usuarios del transporte público en la capital para sentir mejoras en el sistema, advirtió ayer el ministro de Gobierno, Milton Henríquez.
"Hemos llegado a un acuerdo con la empresa Mi Bus, ella se va a retirar, el Estado va a asumir el servicio del metrobús como una empresa pública y lo dará entonces en administración a uno o varios operadores privados que puedan gestionar todo o parte del sistema de los buses troncales", manifestó.
Agregó el ministro que quiere incorporar a los buses medianos y pequeños que brindan el servicio de lo que llamamos alimentadores, que son aquellos que tienen que sacar a las personas desde sus casas hacia la parada o hacia la estación del metro y a la vuelta de sus trabajos, de estos puntos hacia sus casas".
Henríquez dijo que estos son buses que circulan dentro de las barriadas y rutas internas, pero también hay que incorporar los servicios que hoy en día brindan las llamadas prestatarias que traen pasajeros desde zonas como Chepo y desde Capira, La Chorrera y Arraiján, a la ciudad.
Para el alcalde capitalino, José Blandón, la planificación del ministro de Gobierno en materia de transporte “en principio es buena, pero hasta ahora no ha sido informado de la intención”.
Mientras se resuelve con la empresa el valor monetario del rescate administrativo, Henríquez anunció que los directivos de Mi Bus se comprometieron a seguir operando hasta que se concluya con el proceso del rescate.