¿De verdad somos poco románticos?, pues eso es lo que parece, porque son muchos los jóvenes que se han dedicado a la venta independiente de hermosas rosas, que nadie compra.
Jairo Rodríguez, un vendedor en el sector de El Dorado, es una de las personas que se ve afectado por la falta de romanticismo, ya que son pocos los compradores.
Las rosas son traídas especialmente de Cerro Punta en Chiriquí para que estos vendedores ambulantes lleven el sustento a su hogar.