Panamá América buscó respuesta en el Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá, donde tampoco existe información en cuanto a los desechos tecnológicos, como las baterías de celular.
Los expertos de esta entidad siguen con su labor de medir el contenido de plomo u otros metales, pero no los efectos negativos de los desechos tecnológicos.
Se calcula que en Panamá los usuarios de telefonía celular podrían llegar al millón, por lo que el destino de sus baterías cuando termine su vida útil sigue siendo preocupante.
Además de las empresas de telefonía celular en Panamá, este medio consultó a las autoridades municipales sobre la existencia de políticas para la disposición de estos desechos. En ambos casos, la respuesta fue negativa.