La Corte Suprema de Justicia declaró legal la detención de Alvaro Robles García, a quien se señala como parte de la organización criminal ligada al Cartel de Cali que en el año de 1996 trasegaba cocaína a través del Aeropuerto Internacional de Tocumen y logró reagrupar a sus miembros para dedicarse nuevamente a esta actividad.
En 1996, Fernando Sixto Mendoza se convirtió en el colaborador de la Fiscalía de Drogas tras haber sido detenido junto a otras 14 personas que utilizan las instalaciones del Aeropuerto de Tocumen para enviar cocaína a los Estados Unidos.
No obstante, tras recibir una condena menor por su colaboración, Mendoza reactivó la organización criminal. En esta ocasión, y con la ayuda de un funcionario del Servicio Aéreo Nacional (SAN), reanudó el tráfico de sustancias ilícitas.
Es así que la Fiscalía de Drogas ordenó el arresto de 12 personas, a quienes se relaciona con la utilización de funcionarios públicos y empleados de empresas de carga para lograr el trasiego de grandes cargamentos de drogas por la terminal aérea.
De acuerdo con el informe levantado por la Fiscalía de Drogas, esta organización criminal se mantuvo en contacto con sus proveedores mientras se encontraban detenidos y a su salida del penal comenzaron a ejecutar la misma actividad.
En la investigación se determinó que la red ocultaba la droga en casas ubicadas en Juan Díaz y Reparto Altos de Panamá con la ayuda de varias personas, entre ellas, algunas que ofrecían sus residencias como depósitos.
En esta operación se logró detectar el uso de dinero procedente del narcotráfico para la adquisición de vehículos y bienes inmuebles, los que le fueron incautados durante la operación encubierta realizada por la Policía.
Trascendió que en esta ocasión la fiscalía no solicitará un tratamiento especial para ninguno de los implicados, debido a que en su mayoría son reincidentes en el delito de tráfico internacional de drogas.