Los "testaferros" reciben hasta B/.600 por "prestar" su nombre por aparecer como propietario de bienes y propiedades que provienen de actividades ilícitas, incluyendo el narcotráfico.
En Panamá, un sinnúmero de personas está siendo investigada en operaciones antidrogas por aparecer como dueñas de autos, casas, yates, fincas, entre otras propiedades que son de sujetos capturados en actividades del narcotráfico.
En Panamá la trazabilidad ya está siendo ejecutada por grandes productores, siendo la finca María Isabel, propiedad de la familia Duque Altamirano, ubicada en el distrito de Chepo, provincia de Panamá, la primera en implementarla.